Media News S07 A17

Televisión
Lo normal sería hablar de “Objetivo Eurovisión”, lo advertí. Pero ya te habrás dado cuenta de que estos posts no siempre prestan atención a la actualidad así que… ¡Pasapalabra! Bueno, en realidad, alguna relación lejana tiene con el tema que más me ha interesado esta semana: los movimientos de Facebook y Apple en el mundillo televisivo o, como mínimo, del vídeo online. Es curioso ver cómo evolucionan las empresas: ¿red social? ¡Y qué más! Son muy buenos buscando oportunidades de mercado futuro (aunque luego no tengan claro qué imágenes deberían bloquearse y cuáles no). Mezclar tele y red social es algo que ya hacemos pero será interesante ver qué propuestas nos llevan a evolucionar como telespectadores.

Cine
También sería normal hablar de los premios Bafta pero ¡sorpresa! tampoco será el tema de esta semana. Para ser honesta, la noticia que más me ha llamado la atención no es la lista de premiados (¿cualquiera al día de cine podría acertarla?) si no que empiece el rodaje de “Mary Poppins 2”… y el mismo día que leo la noticia den en la tele “La niñera mágica 2”. Esas son las señales que me dicen sobre qué escribir: ¿hace falta recuperar a ese personaje tan entrañable, después incluso de esa especie de making of llamado “Al encuentro de Mr. Banks” y de haber llevado a la pantalla las historias de Nurse Matilda? Supongo que es un tema que no pasa de moda pero esta costumbre de traer historias pasadas al presente no siempre acaba bien.

Internet
Como es habitual, me gusta relacionar noticias: 1/ Cristina titula acertadamente su post “Cuando estar no es suficiente” y comenta una serie de datos para argumentar su conclusión. El que me interesa para hoy es que el 51% de las empresas en el IBEX35 tiene blog, aunque no es nada despreciable el hecho de que no tengan mucha conversación en redes sociales. Pero es que 2/ recogen en Expansión otro estudio que dice que solo el 18% de bufetes de abogados en España tienen blog, de hecho solo el 38% tiene web. Precisamente después de la oda al blog que publicó Cristina de hace unas semanas (y con la que coincido totalmente), sorprende leer un destacado en la noticia de Expansión titulada “Los ‘blogs’ han pasado de moda”. ¿Ves la relación?

Publicidad
Supongo que ya sabes que los teasers publicitarios me gustan, ¿no? Pues si últimamente te has subido a algún bus en Barcelona habrás visto unas imágenes de “Viatja amb Karma” que han aparecido en las validadoras. Primera impresión: ¿cómo es que el conductor no ha quitado esa pegatina si está tapando la indicación de la multa por no validar el ticket? Al verlo en un segundo bus ya queda claro que no es algo de guerrilla si no que es una campaña oficial. Dicen los de TMB que es para concienciar de usos poco cívicos en el transporte público pero haberlo conocido como si, precisamente, fuese algo incívico no sé si es buena o mala idea. Tengo ya ganas de ver en marcha esta obra de Juan Díaz-Faes a ver qué tal se porta.

[Contenidos] 3 formas de no tener que actualizar tu blog (por un tiempo)

A pocos días para que empiece agosto, los calendarios editoriales de la mayoría de empresas empiezan a relajarse o, en otras palabras, no se actualizan tanto como en otros momentos del año. Esto hace que los que nos quedamos conectados lo tengamos algo más difícil para encontrar contenido nuevo e interesante en la blogosfera. Pero, con un buen trabajo previo de planificación, esto no pasaría porque hay varias maneras de evitar que ‘se note’ que el redactor del blog está de vacaciones o ‘dejar’ de actualizar tu blog durante unos días… sea o no sea agosto.

Programar contenidos manualmente

Ya sea con las opciones propias de cada canal (como permite WordPress o Facebook) o con herramientas específicas (Hootsuite, Buffer, CoSchedule…), dejar contenidos programados antes de irnos de vacaciones es lo más habitual. En realidad, no hace falta que sea por unas semanas o meses de vacaciones: se puede programar contenido de un día para otro si prevemos que tendremos trabajo o porque sabemos que en otro momento tendrá más alcance.

Supone un esfuerzo adicional porque los días o semanas previos estaremos trabajando el doble para cubrir un mínimo de frecuencia pero así nos aseguramos de seguir al día con el blog u otros canales (como he explicado muchas veces, envío mi newsletter el lunes pero la escribo el domingo). De esto los redactores y autónomos en general sabemos mucho porque lo hacemos para nuestros clientes: antes de que ellos se vayan, nosotros tenemos que dejarles terminada la faena.

Como es lógico, aquí entra en juego el contenido atemporal (evergreen content): nada de polémicas que no puedas contestar pero igualmente trata de aportar algo en tus contenidos que te mantenga en la mente de los lectores como un recurso de interés.

Es la opción más recomendable y barata pero solo funciona si encuentras tiempo para ponerla en práctica.

Ceder el control momentaneamente

Los fanáticos del control nunca valorarían esta segunda forma de no tener que publicar en sus blogs, pero se puede ceder por unos días el espacio corporativo para que otros lo utilicen. Podemos establecer 3 niveles:

  • Dejar el blog a un compañero de departamento o alguien de la empresa: puede ser para que solo revise que va todo bien o para que escriba y publique. En este caso, una guía de estilo le será de gran ayuda.
  • Contratar a un redactor freelance: obviamente, tenemos derecho a irnos de vacaciones pero puede ser un buen momento para probar qué tal funciona el servicio de redacción de posts sin que tú estés pendiente de ello. Si te asusta, empieza un mes antes y así quedarás más convencido de que tu blog se queda en buenas manos.
  • Invitar a alguien para que participe: un punto intermedio es convencer a un blogger de que publicar en tu blog es una buena idea. Los guest posts son una práctica para cualquier época del año así que, si empiezas en verano, continúa después.

Cada nivel tiene implicaciones diferentes, aunque solo sea en cuanto a costes, así que cada empresa tendrá sus preferencias.

Confiar en los auto blogs ciegamente

Google ha contribuido a que no se encuentren tantos, pero todavía hay quien practica el autoblogging. Sí, los chupafeeds siguen existiendo pero han mejorado la parte técnica y lo llaman content curation para intentar que no les acusen de generadores de contenido duplicado o plagiadores automáticos. Para los que no soportan el rollo del blogging, hay varias opciones según lo que quieran conseguir:

  • Plugins para crear posts mediante un feed o RSS externo (como hacen WP RSS Agregator, WPeMatico o CyberSyn) que es una forma de llenar el blog sin escribir ni una línea de texto.
  • Plugins para incrustar automáticamente la información de algún proveedor externo tipo Amazon, eBay o YouTube (es lo que hace Content Egg) y de esta manera ‘mejorar’ artículos propios o ‘escribir’ artículos con enlaces afiliados.
  • Plugins para reescribir contenidos con sinónimos para que los posts del feed o del proveedor externo no se vean duplicados (lo hace WP Robot gracias a plugins para reescribir).

Aunque hay muchas formas de automatizar las redes sociales (como hacen TwitterFeed, BlogsterApp o Ready4Social), sin duda los auto blogs son la opción menos recomendable porque lo automático ¿aún? no es 100% fiable.

¿Qué opción es la más recomendable?

Siendo redactora freelance, debería decir que lo mejor es externalizar la tarea de escribir en el blog. Pero la verdad es que las empresas que tienen un blogger dentro de la empresa también consiguen buenos resultados si éste sabe lo que se hace. En todo caso, sí creo es que los dos perfiles somos compatibles y que podemos trabajar juntos si estamos bien coordinados en cualquier época del año (para ello un calendario editorial es imprescindible, claro).

Además, aunque descarte la opción de auto blog, se puede contratar a un redactor y que lo lleve prácticamente sin que la empresa tenga que hacer nada… sería como un piloto autómatico pero manual, ¿qué más se puede pedir?

"Estrategia de contenidos. Técnicas para que tu empresa crezca"

[Contenidos] Ideas para la estrategia de tu blog sacadas de una revista de a bordo

Hoy me gustaría proponerte un ejercicio así que ponte el gorro de la pensar y coge el pasaporte porque te vas a subir a un avión. Superados los controles, colocado el equipaje de mano y ya en pleno vuelo, tienes todo el tiempo que dura el viaje para no moverte de tu asiento. ¿Qué haces?

Hay quien se fija en la revista que asoma tímidamente desde el asiento delantero. Otros prefieren leer su propio libro, escribir, abrir su portátil, fotografiar las nubes, dormir, incordiar al personal de a bordo… tantas opciones como pasajeros.

Pongamos que quieres leer la revista, seamos optimistas ya que estamos dejando volar la imaginación. ¿Qué te gustaría encontrar? Algunas opciones:

  • Datos interesantes sobre el lugar al que viajas
  • Lecturas que te sirvan para las tareas de tu profesión
  • Historias cortas, entretenidas, simplemente para pasar el rato
  • Información sobre la aerolínea para tranquilizar los nervios
  • El menú que están sirviendo o algún regalito de última hora

Igual que antes, tantas opciones como pasajeros. Influyen varias cosas, por ejemplo: puede ser la primera vez que viajes a ese destino pero la décima que elijas esa aerolínea o, al revés, viajes por trabajo a ese lugar pero por primera vez con esa compañía. Piensa en tu último viaje para hacerlo más real: ¿qué hiciste? ¿Leíste (toda) la revista? ¿Qué te gustó más?

Antes de avanzar, dos ideas clave de lo que hemos visto:

  • En Internet no tenemos tanto rato como en un avión para convencer a alguien: el usuario no tiene paciencia (o muy poca para seguir con el optimismo con el que empezaba esta newsletter). Puede cerrar tu página o dejar de leer en el primer párrafo, lo que quiera porque no tiene tiempo que perder. Pequeño inciso para darte las gracias porque podrías haber decidido no leer este mensaje, borrarlo o darte de baja de la newsletter y no lo has hecho.
  • Mucha gente pasa por tu web pero no todos querrán lo mismo. Ni todos eligen el avión como medio de transporte ni mucho menos todos el mismo destino. Diferentes objetivos para el viaje, incluso para leer la misma revista.

Vamos ya a aplicar el ejemplo a tu empresa porque, en realidad, el formato de la revista se parece mucho al de un blog corporativo. Pregúntate:

  • ¿Qué tipo de revista de a bordo harías? Es decir, ¿pondrías contenido corporativo (seguridad de la aerolínea), promocional (compras en el avión) o educativo (destinos)? ¿Cómo combinarías los diferentes tipos de contenidos? Piensa en la que más te ha gustado, la experiencia propia es un buen indicativo para empezar.
  • ¿Qué contenidos atemporales podrías hacer? Piensa en que esas revistas duran 1 o 2 meses, la actualidad encaja de manera limitada. Recuerda lo que has leído últimamente  y lo que te ha dejado mejor recuerdo (esta newsletter también cuenta, claro).
  • ¿Qué viajeros querrías que te leyesen? Dicho de otra forma, ¿quién quieres que sean tus lectores? Imagínate que fuese una revista en papel para enviar a casa de los suscriptores, ¿qué direcciones querrías tener? Oficinas, almacenes, locales, instituciones, hogares… Ahora trasládalo al mundo digital y piensa en seguidores y correos electrónicos. ¿Son profesionales o gente con hobbies? ¿Qué personas son?

Si contestas honestamente a estas preguntas, estarás encarrilando tu marketing de contenidos. Pero, antes de aterrizar, vamos un poco más allá: ¿te llevaste la revista, miraste si podías descargarla o buscaste la forma de seguirla fuera del avión? No olvides que tienes que ofrecer contenidos que dejen alguna huella en tus lectores.

Bandejas en posición vertical, equipaje recogido y algunas lecturas para el camino de regreso a casa: los blogs de Air Europa, EasyJet, Lufthansa, Iberia y Vueling; y las revistas de Air Nostrum, Alitalia, Binter y Melilla Airlines.

Originalmente publicado en mi newsletter sobre marketing de contenidos (núm. 246, 27-04-2015).

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[Contenidos] 3 tipos de blogs y su estrategia de contenidos

Hoy quisiera hablarte de blogs. Espero que después de 10 años con el mío y 5 con los blogs de mis clientes, pueda darte algunas pistas que te ayuden a aprovechar mejor esta fantástica herramienta de marketing de contenidos.

Por simplificar, reduzco los tipos de blogs a 3 y apunto brevemente la estrategia de contenidos que pueden seguir para diferenciarlos.

Blogs personales

Son el origen de los blogs: llevar un registro de las cosas que pasan a su autor. Desde esta perspectiva, los blogs que ofrecen una opinión personal pueden considerarse de este tipo. El ejemplo más sencillo es el blog que cualquiera empezaría sobre un hobby o simplemente para comentar la actualidad, indistintamente sobre lo que ocurre en el mundo o en la vida de que escribe.

  • Objetivo: desahogo personal.
  • Público objetivo: el propio blogger y su entorno más cercano.
  • Línea editorial: lo que pasa por la mente del blogger o vive en su tiempo libre, aunque alguna cosa del trabajo puede surgir también.
  • Calendario: la mayoría de las veces solo se actualizan cuando el blogger tiene tiempo así que no se beneficia del uso de un calendario editorial.

Los blogs personales son buenas formas de probar la herramienta y experimentar para mejorar. Pueden derivar en alguno de los siguientes (por ejemplo, algunos blogs de moda o de cocina) pero una gran mayoría quedan olvidados.

Blogs corporativos

Como todo lo que tenga que ver con una empresa, los blogs corporativos están supervisados por una estrategia global. También pueden publicarse opiniones y noticias de actualidad pero solo sobre el sector y bajo un prisma más enfocado a rentabilidad, es decir, ‘que sirva para algo’ por lo que están marcados por los superiores de quien escribe.

  • Objetivo: reputación, posicionamiento, SEO, tráfico web…
  • Público objetivo: clientes y potenciales clientes de la empresa, aunque también hay blogs orientados a prensa y a comunicación interna.
  • Línea editorial: lo que pasa dentro y fuera de la empresa que sea interesante para la audiencia. Pueden escribir trabajadores pero sobre su día a día dentro de la empresa y no sobre su tiempo libre.
  • Calendario: para conseguir los objetivos que se marquen, debe organizarse el tiempo para mantener una cierta frecuencia.

Los blogs corporativos no son lugares para publicar solo noticias corporativas. La recomendación, lógicamente en una newsletter como la mía, es dedicar más posts al marketing de contenidos y así lograr mejores resultados.

Blogs profesionales

Podría decirse que la mezcla de blog personal y corporativo es el blog profesional: lo escribe una persona pero con objetivos de empresa. Es típico de profesionales que desarrollan una marca personal dentro de su sector, como podríamos ser los autónomos (el mío por ejemplo) o emprendedores.

Objetivos, público objetivo y línea editorial coinciden bastante con los blogs corporativos pero depende del blogger introducir más o menos puntos personales, según su propio criterio. Eso sí, no hay que confundir dar una visión personal con tratar un tema personal.

Este tipo de blogs son los que más éxito tienen porque mezclan dos cosas importantes: opinión e información. Los blogs personales tienen mucho de lo primero y los corporativos de lo segundo. Los blogs profesionales, en cambio, juegan con la parte subjetiva y objetiva para atraer a su audiencia.

Con un poco de suerte, hay una evolución entre los 3 tipos: personal > profesional > corporativo. Por ejemplo: se prueba una herramienta sencilla tipo Blogger, se empieza a sacar rendimiento de ella profesionalizándose con WordPress y después de comercializa algún servicio asociado o se registra otro dominio para la empresa.

Originalmente publicado en mi newsletter sobre marketing de contenidos número 231 (12 de enero de 2015).

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Media News S37 A12

Cine
Esta semana me he llevado dos alegrías cinéfilas: la primera, encontrar una revista de cine que me parecía nueva (aunque luego vi por el número que ya lleva unos cuantos, no tantos como otras) y conocer el blog de un alumno dedicado al cine no tan comercial como otros muchos que hay. Quizá no sean tan grandes como el encontrar una película merezca la pena ver dos veces en una sala con pantalla grande y butacas cómodas, pero son alegrías. Y lo son porque me recuerda hace unos años cuando las revistas superaban a unos blogs que no acababan de encontrar su lugar porque no había tantos lectores. Será nostálgia pero me pregunto si avanzamos o retrocedemos, si volvemos a dar valor a la opinión en papel y no a la información de rápido consumo online.

Televisión
En Vaya tele dicen que “Hotel Hell” es una versión entretenida de “Pesadilla en la cocina” pero yo no lo veo con los mismos buenos ojos. Sí que es la adaptación de cocina a hotel pero el problema es que no veo nada más que un cliente, que casualmente es chef pero podría ser carpintero, criticando el establecimiento. Sí tiene sentido si un chef critica un restaurante porque él mismo tiene varios repartidos por el mundo. ¿Por qué hoteles? Cualquiera que haya viajado un poco y visitado unos cuantos hoteles puede hacer lo que hace Gordon Ramsay. No tiene más mérito.  Si quisiese, podría sacarle el trabajo a Tabatha Coffey y dedicarse a visitar peluquerías porque también habrá visitado unas cuantas a lo largo de su vida.

Internet
Clase tras clase, mes a mes me encuentro a alguien que mezcla web y blog, muchas veces acompañados de la pregunta “¿Cuál hago?”. Es algo tan recurrente que no deja de sorprenderme porque sí, hay cosas comunes pero también muchas diferencias. Eso de si no tienes web, no existes quizá haya dejado de decirse con tanta firmeza porque parece que debes estar en muchos otros sitios más sociales para existir (pensar para existir debe ser cosa del pasado). Pero la web corporativa, por pequeña que sea la empresa, sigue siendo el lugar en el que vendemos nuestros productos o servicios, es nuestro catálogo aunque queramos poner una tienda en Facebook o los expliquemos en un post. Magali lo llama campamento base porque es donde debemos reunir los esfuerzos, el tráfico.

Publicidad
Los anuncios que juegan con las palabras tienen algo especial, aunque sea con la pronunciación como hace Mini o hizo Easy. Quizá pasadas las horas no recuerdes el anunciante, como pasa otras muchas veces, pero al menos durante un rato sí que te estás riendo o pensando si la idea les vino de un caso real o después de no tener ninguna otra posibilidad. Y eso ya es mucho porque significa que al siguiente anuncio no le prestas la misma atención porque aún estás pensando en el anterior. Aunque también pasa algo así con los anuncios que juegan con el contexto del momento y que si no sabes de qué va no lo entiendes y también pensarás en ello un buen rato sin saber si es gracioso o no. Claro que los mejores son los que palabras e imagen se combinan fantásticamente porque al día siguiente o después de un mes aún sigues pensando en él.