«Marketing de contenidos. Estrategias para atraer clientes a tu empresa», nueva edición

«Marketing de contenidos. Estrategias para atraer clientes a tu empresa» edición 2013, ha muerto: se ha descatalogado, no se puede comprar. Pero se ha reencarnado y vuelto a la vida en forma de nueva edición. Mismo título, misma autora, (casi) mismo índice pero diferente portada, diferente editorial, diferente ISBN. Puedes verlo aquí debajo o directamente en Amazon (papel o Kindle).

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[Contenidos] Qué publicar en los cuatro canales menos utilizados

Lo de probar cosas nuevas se suele dejar para año nuevo o cuando se tiene tiempo, como en vacaciones. Ahora no es ni una cosa ni otra, pero igualmente es buen momento para hacer experimentos con los contenidos: aprovecha y abre un canal nuevo o dale una oportunidad a los que tienes abandonados. Vaya por delante que depende de la estrategia de contenidos tomar este tipo de decisiones, igual que preparar el plan.

En base a los datos del uso de canales del Estado de los contenidos 2019, he elegido los canales menos utilizados para dejar apuntadas algunas ideas de qué se puede publicar en ellos.

«Estado de los contenidos en España 2019»

Flickr, el 80% nunca la ha utilizado

Esta red social fotográfica tuvo su momento de gloria, pero primero Pinterest y luego Instagram la han ido acorralando, al menos en lo que a uso corporativo se refiere. Si el 80% nunca ha publicado nada en Flickr, algunos lo verán como una oportunidad para destacar y otros como una pérdida de tiempo.

¿Qué contenidos publicar en Flickr?

Las empresas solían utilizar Flickr para fotos de eventos, imágenes para descargar de buena calidad y poco más. Nunca ha sido lugar de marketing de contenidos, más bien es todo corporativo. Podría publicarse lo mismo que en otras redes, como infografías, citas o cualquier imagen promocional. Pero hay que reconocer que no es lo que la audiencia de esta red esperaría porque prácticamente solo quedan amantes de las buenas fotos y las marcas no suelen ser muy creativas.

El 80% de los participantes en #estadocontenidos19 nunca ha publicado en Flickr. Clic para tuitear

Grupos de Facebook, el 78% nunca los ha utilizado

El 16% no tiene página en Facebook y el 78% nunca ha publicado en grupos. Conviene diferenciarlos: las primeras son un monólogo y los segundos sirven para conversar, al menos en teoría. Las páginas pueden crear grupos para su comunidad, pero pocas empresas lo hacen y lo más habitual es que se utilicen desde perfiles personales.

¿Cómo hacer content curation en los grupos de Facebook?

Me centro en los grupos creados por otros usuarios, no los de la propia marca porque ahí se sigue haciendo bastante promo. Si te unes como página (antes solo podían hacerlo los perfiles), puedes compartir artículos sobre con la temática del grupo para así aportar valor: noticias del sector, artículos de opinión de otros miembros, recursos relacionados…

También es posible hacer promoción de contenidos propios, pero en menor medida y cuando ya se lleva cierto tiempo en el grupo.

Grupos de LinkedIn, el 71% no los utiliza nunca

El 24% nunca ha publicado en una página de negocio de LinkedIn y el 71% no utiliza los grupos de esta red social profesional. A diferencia de los grupos de Facebook, en LinkedIn ha de ser un perfil quien publique contenido en el grupo. Algunas empresas crean perfiles para ello, pero es mejor práctica que se compartan contenidos entre profesionales.

¿Cómo hacer marketing de contenidos en los grupos de LinkedIn?

En LinkedIn se acepta más la auto promoción que en Facebook. Aún así, es una buena práctica compartir artículos (propios o de otras fuentes), intentando añadir nuestro punto de vista y animando al debate, no solo buscando tráfico a canales propios. La clave es centrarse en la temática.

Como administradora de un grupo en LinkedIn dedicado al marketing de contenidos, paso bastante tiempo rechazando contribuciones que no encajan (lo conté cuando cumplió 7 años): hay muchos grupos, elige el más adecuado (o crea uno) y aporta valor a esa comunidad.

Uso de LinkedIn según #estadocontenidos19: el 24% no tiene página y el 71% no utiliza los grupos. Clic para tuitear

Pinterest, el 63% no la ha utilizado nunca

Decía antes que Pinterest quitó algo de protagonismo a Flickr, pero el 63% nunca lo ha utilizado. ¿Otra red social de imágenes desaprovechada? Fue muy popular en determinados sectores y ha seguido añadiendo mejoras para las cuentas de empresa, pero en los últimos tiempos las marcas se decantan antes por tener presencia en Instagram. Aún así, es la más indexada de las redes que estamos comentando hoy y tiene la funcionalidad de imágenes similares que permite navegar de un sitio a otro.

¿Qué contenidos publicar en Pinterest?

Para muchos, Pinterest es una fuente de inspiración y de datos porque hay muchos tableros que, por ejemplo, recopilan fotografías interesantes de decoración y moda, además de tutoriales, capturas de pantalla e infografías. Encaja todo eso y también las imágenes propias que hayas creado para tus posts (no las de stock).

¿Cómo utilizas Pinterest en tu estrategia de contenidos? Clic para tuitear

Otros canales muy (poco) utilizados

En realidad, aún hay otro canal que se utiliza poco: el 73% nunca ha utilizado WhatsApp con fines corporativos. La verdad es que es el único dato que me alegra porque no estoy muy a favor de su uso para la distribución de mensajes corporativos.

En el otro extremo están los porcentajes de quienes nunca han utilizado canales que son de uso habitual para muchos:

Me imagino que la excusa para no publicar nunca en estos canales tan populares es la falta de tiempo. Quizá ahora puedas dedicar un rato a darte de alta o, si te habías olvidado de ellos, recuperar la costumbre de publicar contenidos o quizá reciclarlo entre canales. Tienes ideas para hacer que tus contenidos sean interesantes, sea cual sea el canal que utilices, en mi libro «Marketing de contenidos«.

Ideas para probar en esos canales corporativos que utilizas tan poco. Clic para tuitear

Media News S13 A20

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Los logos de las marcas evolucionan con los años. Estos cambios más o menos sutiles obedecen, suelen decir, a la necesidad de mantener su relevancia en el mercado para seguir cerca de su público. Precisamente por eso, es digno de mención el rediseño de logos y slogans que han hecho algunas marcas para reflejar la realidad que estamos viviendo y pedir mantener las distancias (también en series y pelis). Audi, McDonald’s, Ruavieja, Guinness, Jeep y muchas marcas están haciendo campañas relacionadas. No todos estarían dispuestos a cambiar aquello que las representa y que siempre quieren ver más grande. Pero es que estos días estamos viendo acciones que no esperaríamos de marcas y de personas.

Cine
En medio de tanta cancelación, retraso y estreno online, me ha parecido mejor traer la historia de David Manning: un crítico de cine que nunca existió. Cuentan en Espinof que nació para firmar las típicas frases que acompañan las campañas de muchas películas, pero que, cuando se intentó investigar quién era realmente esta persona, resultó que era un fantasma. En el extremo opuesto, recuerdo haber leído hace un tiempo (no consigo encontrar la referencia) a alguien que se quejaba de que habían cogido su frase y la habían utilizado para la promo de una peli sin avisarle. A este paso no podremos fiarnos de ninguna crítica porque no sabremos de dónde ha salido ni quién la ha hecho, ya no solo en productos y hoteles, también en películas.

Televisión
Consumimos más medios, pero hay menos anunciantes. Vale, la situación actual es el motivo, pero ¿se ha planteado alguien qué pasaría si esto podría ser sostenible en un mundo alternativo? En otras palabras, ¿qué pasaría si la publicidad en televisión desapareciese? Las generalistas viven de ella, pero ¿y si tuviesen que ajustarse el cinturón para hacer programas con menos estrellas mediáticas? ¿Y si las interrupciones publicitarias disminuyesen porque los programas ya tendrían incorporadas a las marcas vía emplazamiento? ¿Y si las marcas fuesen capaces de producir el suficiente branded content como para que las cadenas solo emitiesen ese tipo de contenido? Ya que muchas empresas están reformulando su propuesta y adaptarse al futuro que nos vendrá, ¿por qué las teles no se lo plantean?

Internet
La Red siempre ha sido un lugar en el que encontrar información para todos los gustos, pero estos días parece que hay más gente opinando en las redes sociales. Quien dice opinar, dice quejándose. ¿Será que los trols tienen más tiempo libre? Si alguien dice algo positivo, otro alguien le va a la contra; si alguien dice algo negativo, otro alguien lo hace aún más negativo. Un ejemplo son las iniciativas del sector editorial: para algunos es algo bueno, para otros es malo. Nos cuesta ponernos de acuerdo en algo, lo cual es bueno hasta cierto punto porque los debates pueden ser enriquecedores. El problema es que muchos se enzarzan en lugar de aportar. Oportunistas siempre ha habido y siempre habrá, pero los trols oportunistas son aún peor.

[Contenidos] Herramientas para guardar ideas y no perder ninguna

Estos días, mientras tratamos de poner orden en el caos para intentar sentirnos normales a pesar de que nunca volveremos a ser los mismos, también tenemos ideas. Vienen en cualquier momento, incluso cuando no se las busca. Ahora quizá te parecen inadecuadas, pero en el futuro pueden ser ideas brillantes. Por eso, porque tanto las buenas como las malas merecen ser conservadas, te propongo que utilices alguna de las siguientes herramientas para guardar tus ideas y así, más adelante, hacer con ellas lo que te apetezca.

Están ordenadas de más sencilla a más compleja porque hay muchos tipos de ideas, desde un simple recordatorio a todo un universo.

Post-it para guardar de todo un poco

Si lo tuyo son las notas de papel, sea con o sin adhesivo, lo más sencillo es que recurras la app de Post-it. Funciona exactamente igual que las famosas notas de colores y además reconoce si las escribes a mano. Yo la uso para hacer copia digital de los ejercicios en papel que hago en algunas clases.

  • Lo bueno es que tiene un par de plantillas para guardar algo más que recordatorios.
  • Lo malo es que hay poco espacio para explicar las ideas.

La alternativa es cualquier trozo de papel o cualquier otra app de notas como la siguiente de esta lista.

Google Keep para guardar notas

No puede faltar algún servicio de Google, en este caso Keep (aunque seguramente también serviría tomar notas en Drive y hasta un borrador de GMail). Permite guardar notas y convertirlas en listas de tareas, también imágenes y enlaces. Todo ello se puede etiquetar para encontrarlo fácilmente y archivarlo cuando no lo necesites. Yo la uso para hacer la lista de qué meter en la maleta de viaje.

  • Lo bueno es que es muy sencillo.
  • Lo malo es que se queda corto para ideas complejas.

La alternativa de Automattic sería Simplenote, aunque resulta obligado mencionar Evernote.

Pocket para guardar enlaces

Un básico de la curación de contenidos, Pocket es perfecto para guardar enlaces y etiquetarlos porque se archivan de forma privada aunque, si quieres, los puedes compartir en un perfil público. Además te permite descubrir algunas tendencias según lo que otros han guardado. Está disponible tanto en navegadores como en app y yo lo uso como almacén temporal: guardo para luego lo que no tengo tiempo de leer (Read it later era su anterior nombre).

  • Lo bueno es que guarda cualquier URL (sí, también guardo allí algunos tuits).
  • Lo malo es que no puedes anotar nada por lo que puede ser un problema recordar por qué lo querías guardar.

La alternativa es utilizar los marcadores o favoritos del navegador, pero es poco recomendable.

Mindly para guardar la conexión entre ideas

Un mapa mental puede resultar útil para apuntar ideas que están conectadas. En estos casos, lo interesante suele ser la relación entre las notas, esa es realmente la idea a conversar. Hay muchas herramientas de mapas mentales, yo utilizo la app Mindly para hacer árboles de contenidos sencillos, como ya expliqué.

  • Lo bueno es que es muy fácil de utilizar porque es muy visual.
  • Lo malo es que tienes que pagar para crear ideas con muchos niveles.

La alternativa es hacer dibujos en papel, post-it o utilizar cualquier otra app para mapas mentales.

Trello para guardar las ideas que quieres hacer realidad

Trello sirve para crear tableros con listas de tarjetas siguiendo el método Kanban (un ejemplo). En cada tarjeta puedes guardar tus ideas en el formato que quieras (enlaces, archivos, fotos, textos…). Sirve de roadmap y de calendario editorial: yo tengo una lista con anotaciones para los posts que tengo previsto escribir los próximos meses y otra con las ideas que aún no he desarrollado suficiente como para considerarlas futuros posts.

  • Lo bueno es poder asignar un estado a cada idea y seguir su progreso.
  • Lo malo es que las ideas sencillas no necesitan tanto detalle.

La alternativa es cualquier herramienta de gestión de proyectos, aunque siempre se suele mencionar Asana.

Notion para guardar información en una base de datos

Notion es una de esas herramientas «todo en uno»: sirve para tomar notas, añadir imágenes y enlaces, organizar listas, subir archivos, colaborar y asignar tareas… cualquier cosa que, sin darte cuenta, te acaba llevando a crear una base de datos. Su buscador resulta útil y las diferentes vistas disponibles permiten filtrar y encontrar rápidamente la información introducida. Yo la utilizo como base de datos para las referencias bibliográficas mis libros.

  • Lo bueno es que todo queda muy bien catalogado.
  • Lo malo es el esfuerzo que hay que dedicar para categorizarlo de manera que sea práctica.

La alternativa es otra herramienta «todo en uno», como ClickUp.

Milanote para guardar todo un universo

Milanote es todo un descubrimiento. Para la vida profesional, permite crear buyer personas, moodboards, briefings, mapas mentales y muchos otros gráficos para organizar tu creatividad. Y, en la vida personal, me está yendo muy bien para organizar una historia que llevaba tiempo en mi mente.

  • Lo bueno es que puedes reunir mucha información visual y textual en un único lugar.
  • Lo ¿malo? es que te obliga a organizar todas tus ideas, no sirve para algo sencillo.

La alternativa más directa sería Miro o, para los que prefieren papel, los llamados libros comunes (commonplace books).

¿Cuál es la mejor herramienta para guardar ideas?

Depende del tipo de idea que quieras guardar, te conviene una u otra. Ya has visto cómo las utilizo yo: en cada lugar guardo algo diferente para aprovechar las funcionalidades que las hacen diferentes. Recueda que hay incluso algunas solo para hacer listas.

Todas tienen versión gratuita así que te animo a probar alguna y así no perder todas esas ideas que se te van ocurriendo.

12 herramientas para guardar tus ideas y usarlas cuando las necesites. Clic para tuitear

Media News S12 A20

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Estos días aún quedan en emisión algunas campañas que no acaban de encajar en la situación que estamos viviendo. ¿Una oferta para una tienda que no puedo visitar? Aún así, también hay algunos que sirven para salir virtualmente del confinamiento y eso también es de agradecer (aunque seguramente sea porque ya tenían el espacio contratado). Me gusta especialmente el spot de Citroën para su C5 Aircross. Tiene ya unos meses, pero cuando ahora nos sugieren «desconecta más a menudo», suena diferente. El spot es el mismo, pero nosotros no. Desconectar es difícil cuando el contacto humano y la información te llega online, pero es recomendable y los cortes de publicidad, antes molesta, ahora sirven para desconectar de la realidad.

Cine
No hay mayor evasión que la proporciona la fábrica de sueños. Estos días el consumo televisivo se dispara, espero que no solo por la programación infantil y los informativos. Ver películas es algo que no se debe perder, en todo caso adaptar a las necesidades de evasión de cada uno. Estos días he visto un poco de todo, desde «Misery» a «Dando la nota» pasando por «El hombre que sabía demasiado» o «Malas calles». Un mix de géneros que me lleva de una época a otra, saltando de un sitio a otro para pasar el rato con historias que yo nunca podré vivir. Eso hace el cine, lo mismo que un libro. Ver «Estallido» o «Contagio» es otra opción, aunque para ser realistas mejor asomarse al balcón y ver la calle (prácticamente) vacía.

Televisión
Hace ya tiempo que no veo casi programas en directo y la verdad es que el papel del público siempre me ha parecido accesorio. Tener a alguien que ríe y aplaude es motivador para los que dan la cara y no dudo de que sea divertido para los que acuden a plató, pero los que estamos en casa no los necesitamos. ¿Y qué hay del el equipo técnico, como realizador, cámaras, sonido, etc.? Ellos son imprescindibles, ¿no? Los directos en redes hacen que parezca fácil, pero esos profesionales también contribuyen a que el programa salga adelante. Pienso en ellos al ver la versión casera que Late Motiv estrenó ayer, después de haberse reinventado para crear su propio búnker. Hay que aplaudir iniciativas como la suya porque los de detrás de las cámaras también salen de casa para ir a trabajar.

Internet
Hay mapas de casi cualquier cosa, pero sería imposible hacer uno de Internet como en sus inicios. Podríamos decir que se nos ha ido de las manos, que su expansión es incontrolable y no mentiríamos. Hay tantas páginas que lo increíble es que encontremos lo que buscamos. Piénsalo bien: ¿cuántas veces reformulas tu pregunta a Google? ¿La primera respuesta es la mejor? Los contenidos no dejan de producirse y el algoritmo trata de adaptarse, pero hay veces en que resulta complicado encontrar, sobre todo cuando hay refritos de refritos campando a sus anchas. La Red es demasiado grande y las tareas de content curator hacen más falta que nunca para identificar lo que queremos encontrar y no lo que otros quieren que encontremos.

[Contenidos] Un plan de contenidos sin objetivos, ¿sigue siendo un plan?

La respuesta rápida a la pregunta que he puesto como título del post es no, no es posible hacer un plan de contenidos sin tener objetivos. Hace un tiempo ya expliqué los mínimos de los principales entregables relacionados con los contenidos y los objetivos eran obligados, lo mismo que la audiencia a la que nos dirigimos. Si entendemos el plan como una herramienta para conseguir algo (sea con contenidos o cualquier otra estrategia), tenemos que tener alguna idea de qué es ese algo.

Así que la respuesta no tan rápida al título es: sí, si tienes al menos alguna referencia que sirva de contexto. Hacer medible un objetivo es un reto cuando el negocio acaba de arrancar porque no se tienen referencias, por ejemplo: ¿cómo puedo saber el ratio de conversión de una tienda online si es nueva? ¿Cómo cuantifico las visitas desde redes sociales si aún no he abierto los perfiles? ¿Cómo sé cuántos suscriptores tendrá mi newsletter si no he enviado ni una campaña?

La manera más sencilla de responder es buscar referencias externas como pueden ser estudios del sector o analizar a la competencia. Pero nunca podremos saber si esa aproximación se ajusta a nuestros propios recursos, es decir, si es realista o cuánto tiempo han tardado en conseguirlo (siguiendo con las letras de los objetivos SMART). Así que es un principio, pero no el final.

Hacer un plan de contenidos sin objetivos es difícil, pero se pueden inventar con las referencias que acabamos de ver ajustadas a nuestra realidad. En base a esas hipótesis, haremos el plan que llamaremos provisional porque nos durará solo un par de meses, hasta conseguir algunos datos propios que nos permitan interpretar qué estamos haciendo bien y qué mal.

Entonces será más fácil crear el plan de contenidos definitivo porque podremos comparar lo conseguido con lo invertido. Por ejemplo: habíamos estimado en el plan provisional que necesitábamos 1000 visitas y pensábamos que las conseguiríamos con 3 posts al mes porque es lo que podemos asumir internamente. Si pasado ese tiempo hemos tenido la mitad, un posible cálculo nos indicaría que tendríamos que hacer el doble de contenidos para mantener ese objetivo y quizá externalizar una parte. Otra opción es seguir igual un mes más para ver si se confirma la hipótesis.

Y un plan de contenidos sin fecha, ¿sigue siendo un plan?

Las empresas nuevas dudan de todo, no solo de qué le pueden pedir a los contenidos, también de cuándo podrán empezar a ejecutar el plan (y cuándo conseguir resultados). La respuesta en esta situación es clara: un plan de contenidos no necesita fecha, pero sí una frecuencia. Fíjate que antes he dicho 3 posts al mes, sin esa referencia publicaríamos cuando nos acordásemos de hacerlo, sin orden ni voluntad de conseguir nada.

Un plan de contenidos sin fecha se llena de contenido atemporal, es decir, aquel que nos permitirá empezar en cualquier momento. Esto implica que no depende de la actualidad, que no caduca, que se puede publicar tanto hoy como mañana o dentro de varias semanas o meses. Es un contenido que se puede preparar con tiempo, sin presión.

Aprovecha estos días para repasar tu plan de contenidos, por ejemplo para el próximo trimestre. Deja huecos para la actualidad pero llénalo principalmente de contenido atemporal y así, cuando lo puedas poner en marcha, ya tendrás la faena hecha.