[Contenidos] Los cinco lenguajes del amor y el content marketing

Aviso para navegantes: este verano, me tomo dos meses de vacaciones blogueras. Mi newsletter continuará en marcha, pero no volveré por aquí hasta el 2 de septiembre.

Quizá te hayas encontrado con algún carrusel en Instagram sobre los lenguajes del amor o un test para saber cuál es el tuyo. Si no te suena de nada este concepto, te lo resumo porque es aplicable al marketing de contenidos.

Según explica Gary Chapman, hay cinco maneras en las que expresamos amor a otra persona. Estos lenguajes son:

  • Palabras de afirmación, como elogios directos a la otra persona y afecto en general, incluido apoyo y ánimos.
  • Tiempo de calidad, para escucharse mutuamente y compartir momentos sin distracciones ni interrupciones cotidianas.
  • Regalos, aquellos que nos han recordado a alguien y se lo damos sin que haya una fecha especial de por medio.
  • Actos de servicio, son esos favores que se hacen para evitárselos a la otra persona porque no le gusta.
  • Contacto físico, como una caricia o un abrazo que, además de ser un buen preludio, relajan y demuestran confianza.

Son todas esas cosas que se hacen sin esperar nada a cambio, por amor. Y cada persona tiene un estilo que predomina más que los otros. Ocurre como con cualquier otro rasgo de personalidad: si sabes cuál es, más posibilidades de mantener la relación a largo plazo. Por ejemplo: si a tu pareja le gustan las palabras de afirmación, puedes dejarle alguna notita escondida por la casa y seguro que cuando la encuentre será un poquito más feliz. O, si lo suyo son los regalos, puedes traerle un detallito algún día cuando vuelvas del trabajo. Nótese el diminutivo: muchas cositas seguiditas son mejores que un gestazo una vez al año.

Los cinco lenguajes del amor y el marketing de contenidos

Ahora que sabes cuáles son los cinco lenguajes del amor, ¿ves su relación con el marketing de contenidos? Aunque a otro nivel, demostramos amor cuando publicamos contenidos pensados para esa persona que queremos conquistar. También queremos que se quede a nuestro lado y hacerla feliz porque un cliente satisfecho siempre es valioso para la empresa.

El marketing de contenidos busca conectar, establecer relaciones duraderas. Como explican en Resilient Innovation, hay que hablar directamente al corazón de la audiencia (y la razón, porque también en la cabeza hay espacio para querer a alguien). Y, como cada persona es diferente, una combinación de los cinco lenguajes del amor, repartidos por las etapas del customer journey, es una buena forma de empezar a utilizarlos. El objetivo es encontrar la mezcla que más convence a tus usuarios, aquella con la que tu marca está cómoda y la que encaja mejor con tu modelo de negocio.

Los beneficios de aplicar los lenguajes del amor al content marketing son equiparables a los que tiene en la vida en pareja: mayor impacto, interacciones, confianza, lealtad, recomendaciones… y conversiones.

Palabras de afirmación como lenguaje del amor en el content marketing

El copywriting entra en juego siempre que hablamos de palabras, pero en este caso no es nada comercial: el objetivo es que se sientan queridos.

  • Mensajes personalizados, sobre todo gracias a las posibilidades del email marketing
  • Respuestas a comentarios en redes sociales, especialmente en UGC y contenido propio
  • Testimonios reales que hablen de la marca, para mostrar el amor de otros clientes
  • Felicitaciones, como cumpleaños, aniversarios o recordatorios anuales de algún hito
  • Seguimiento del viaje, para acompañarle y animarle durante todos los momentos clave

Es importante la sinceridad: el peloteo es cansino y suena falso de tan repetitivo que es. Con interacciones individuales se demuestra interés en la persona, no en general a la clientela.

Tiempo de calidad como lenguaje del amor en el marketing de contenidos

No es hacer agradable el establecimiento o más usable la web, es buscar momentos para compartir y crear conexiones emocionales.

  • Eventos en directo, con entrevistas o sesiones de preguntas
  • Webinars online
  • Congresos o ferias presenciales
  • Patrocinios de eventos dentro del territorio de la marca
  • Contenidos interactivos, como juegos o encuestas

Un beneficio extra es el tiempo compartido acaba generando una comunidad, sobre todo si se combina con otro lenguaje y se vuelve un espacio exclusivo.

Regalos como lenguaje del amor en el marketing de contenidos

Muy habitual en inbound marketing, casi siempre protegido tras un formulario o una barrera de acceso, por ejemplo:

  • Contenido exclusivo
  • Descuentos y ofertas especiales
  • Experiencias personalizadas
  • Acceso al interior de la empresa
  • Regalos del programa de fidelización

Fíjate en que se añade un plus al contenido (exclusivo, especial, personalizado) para hacerlo más interesante para la audiencia.

Actos de servicio como lenguaje del amor en el content marketing

Entra en juego del departamento de atención al cliente y su capacidad de dar un buen servicio, antes y después de la compra.

  • Contenido educativo, como guías y tutoriales
  • FAQ, con respuestas actualizadas y prácticas
  • Onboardings que sean útiles, paso a paso
  • Soporte omnicanal 24/7, con chats y personas reales
  • Encuestas de satisfacción personalizadas

El amor requiere constancia y detectar los mejores momentos para este tipo de actos es clave para conseguir buen feedback y aportar valor al usuario.

Contacto físico como lenguaje del amor en el marketing de contenidos

Para el final, el lenguaje más complicado en un mundo cada vez más digital, donde una caricia solo puede darse con emojis y miradas cómplices.

  • Contenidos virtuales, sea en AR, VR o metaversos varios
  • Vídeos y podcasts que pongan cara y voz a la marca
  • Demos en directo, tanto en persona como online
  • Charlas o cursos que acerquen físicamente a la comunidad
  • Eventos o ferias, del sector o propias

Cuando toda la relación con el usuario es digital, cuesta imaginarse el contacto físico. Una forma es usar el lenguaje vívido porque evoca los sentidos y lo hace más real.

¿Utilizas el lenguaje del amor en tu #marketingdecontenidos? Share on X

[Contenidos] 200 palabras y 60 preguntas

Este mes, hay dos recomendaciones que han destacado según las estadísticas de mi newsletter y se me ocurren varios motivos, como que tratan temas muy concretos (especialización) y los resuelven con números altos (agregación). Además, son buenos ejemplos de carruseles para LinkedIn, interesantes para descargar, compartir o agradecer, aumentando el alcance de la publicación y gustándole más al algoritmo (para otro objetivo, la estrategia cambiaría).

60 preguntas para completar un mapa de empatía

Bárbara Expósito ha recopilado 10 preguntas para que completes cada apartado del mapa de empatía con todo detalle.

Si te interesa conocer a tu audiencia, en mi libro «Pilares del contenido» tienes un capítulo entero dedicado a ello.

200 palabras persuasivas para tus llamadas a la acción

Oto Whitehead propone una buena colección de palabras de acción para persuadir, agrupadas por las que generan confianza, codicia, curiosidad, anticipación, motivación, incertidumbre, urgencia, exclusividad, ahorro y unión.

Para recibir mi newsletter y no perderte recomendaciones de este tipo (y sobre muchos otros temas), solo has de apuntarte.

[Contenidos] Cómo usar la sorpresa y evitar el clickbaiting

Si en el futuro alguien repasa las modas por las que ha pasado el copywriting, espero que la época del clickbaiting le suene muy, muy lejana. ¿Te acuerdas? Era cuando todo empezaba con «no vas a creer…» y acababa con «el último es el mejor». Tuvo su gran momento y todavía colea en algunos medios y reels, pero no son precisamente fórmulas que vayan a pasar la historia.

Hay otras formas de llamar la atención con el texto (sin utilizar formatos, jerarquía o diseño). Quizá porque te hace pensar, aprender algo o sonreír. Así también se pueden conseguir clics, sin caer en crear falsas expectativas o engaños.

10 elementos para introducir la sorpresa en tu copywriting

Parto de la propuesta de The Blank Pad y la adapto según mi experiencia:

  • Juegos de palabras: quizá metáforas suene más literario, pero viene a ser cualquier elemento que apague la alarma de «texto aburrido» y te haga prestar atención.
  • Historias: la sorpresa puede ser la avanzadilla de muchas emociones y el storytelling es una buena vía para despertarlas.
  • Curiosidad: generar intriga no siempre es sorprender, aunque ambas llaman la atención y nos hacen querer más.
  • Lo desconocido: no todo tiene que ocultarse detrás del clic (eso sería clickbaiting). Se puede contar ese algo que no mucha gente sabe para sorprender al resto.
  • Detalles: la segunda o tercera vez que ves una peli o lees un libro es cuando te alejas de lo general y te fijas en lo concreto. ¿Y si alguien lo hace por ti y te lo cuenta? Sí, ¡WOW!
  • Guiños: los easter eggs podrían ser una mezcla de los dos puntos anteriores porque suele ser algo escondido que tiene valor para quien lo encuentra, pero que el resto ni se da cuenta de que existe.
  • Desafíos: la sorpresa puede venir por el cambio de percepción o la ruptura de creencias, por ejemplo. Utilizar esa expectativa y ponerla del revés puede llamar mucho la atención.
  • Giros inesperados: guiar por un camino diferente es un riesgo, pero quizá divertido si se tiene un mapa, por ejemplo si se convierte lo malo en bueno porque es poco habitual.
  • Retos: no hace falta que sean provocaciones descaradas del tipo «haz clic si te atreves…», mejor otras más naturales que sirvan para animarles a ser mejores personas o profesionales.
  • Soluciones: básico, pero imprescindible. Pueden ser las soluciones habituales explicadas de forma diferente o ser diferentes a las habituales explicadas también de forma diferente.

Usar la sorpresa sirve tanto en titulares como en llamadas a la acción o en imágenes de redes sociales y sus correspondientes pies, además de por supuesto en el copy publicitario. Pero no se puede abusar porque se corre el riesgo de inmunizar a la audiencia… a no ser que sea parte de nuestra personalidad de marca.

[Contenidos] Las 10 recomendaciones de mi newsletter que más han interesado en 2023

Todos los elementos de una newsletter son importantes pero, cuando se trata de una curada, los clics son un buen indicativo de cómo ha funcionado. Sirve para valorar el copy que acompaña a los enlaces (más o menos texto, más o menos descriptivo) o el diseño (si va con miniatura o el color del enlace), pero también es una forma de saber qué interesa a tus suscriptores. Es un ejercicio que puede hacerse envío a envío aunque, para coger perspectiva, es mejor recopilar los datos de más tiempo.

En mi caso, he revisado todas las newsletters que he enviado en 2023 para llevarme una idea más general del tipo de contenido que gusta. Aquí te dejo el top 10 de los enlaces que más clics se han llevado:

Visto lo visto, la recomendación basada en estos datos sería incluir más sobre copywriting, lo que me genera inquietud porque no quiero que deje de ser una newsletter sobre contenidos. La redacción es solo una parte, así lo entiendo yo y por eso comparto lo que me parece más interesante de lo que leo cada semana de temas mucho más amplios. Suele haber un poco de todo y no hay una sección específica para cada formato o temática porque prefiero tener libertad para elegir.

¿Ha servido de algo entonces este análisis? Sí, porque voy a utilizar el interés por esos temas para intentar conseguir más aperturas mencionando en el asunto esos temas cuando los incluya en el envío. También me va a servir para generar posibles posts para el año que viene y para investigar si también estos temas tienen interés en redes sociales (especialmente LinkedIn).

[Contenidos] Cómo escribir para intrigar a tu audiencia

Si sigues mi newsletter, ya te habrás enterado de que este 2023 he estado intentando escribir dos libros a la vez: uno de ficción y uno más para mi colección. No es fácil combinarlo con los proyectos de mi día a día como freelance, pero voy avanzando según me permiten los diferentes proyectos. ¡Así que espero que 2024 traiga novedades editoriales interesantes!

Este trabajo en paralelo me lleva a hacer comparaciones nada odiosas entre la redacción de contenidos corporativa y la literaria. Y justo la que te traigo hoy serviría para ambos mundos porque intrigar es algo tan propio de una novela como de una publicación social: una para que sigas leyendo el siguiente capítulo, la otra para que completes la acción correspondiente. Por tanto, mismo objetivo: llegar al final, sea del libro o del proceso de compra.

10 trucos para mantener la intriga al redactar contenidos

En su newsletter, Mike Giannulis propone los siguientes consejos para que tu audiencia no deje de leer (en traducción libre y aportando algunos matices):

  • Curiosidad: yo diría que intriga es casi sinónimo de curiosidad, pero para despertar esa chispa y quieran saber más, hay que dejar la puerta abierta y mostrar un poco de lo que conseguirán si siguen el camino que les propones.
  • Cliffhangers: si desde el principio te dicen qué puedes encontrar, se implanta el deseo de saber el siguiente paso. En ficción es un recurso dramático, en no ficción puede ser simplemente el aviso de que algo pasará más adelante.
  • Preguntas abiertas: generar dudas e inquietudes hace que se quiera saber la respuesta, resolver el enigma puede ser la mar de intrigante si se hace pensando en el usuario. Dejar las grandes preguntas sin responder y presentarse como la solución es mágico.
  • Paso a paso: contar los secretos de forma gradual (o a cachitos si piensas en capítulos) hace que la audiencia se pregunte cuáles quedan por saber, sobre todo si el título tiene un número. Es un misterio que se quiere resolver.
  • Sorpresa, sorpresa: añadir giros inesperados por el camino hace que la historia sea impredecible, consiguiendo que se le preste más atención porque no sabes qué te deparará la siguiente línea.
  • Metáforas: llevan siglos despertando la imaginación, ¿por qué dejar de usarlas? En realidad, yo diría que cualquier figura retórica es digna de incorporarse a un copy. Si no las complicas, no hace falta que sea solo la literatura, también consiguen conexiones.
  • Suspense: también podría ser este un sinónimo de intriga, pero ojo que para crear un poquito de tensión no hace falta recurrir al clickbaiting. Se trata de cautivarles, sin falsas promesas.
  • Exclusividad: los secretos intrigan, más cuando te los cuentan a ti y no a otras personas. Compartir información o conocimiento exclusivo es muy atractivo.
  • Teasers: acabar de golpe y dejar con ganas de más se lleva haciendo mucho en ficción y se puede aplicar a cualquier texto, como el final de un post o una newsletter.
  • Imágenes enigmáticas: recurrir a efectos visuales también genera intriga porque animan a dejar volar la imaginación.

Estos recursos son solo un ejemplo de que copywriting y literatura son muy parecidos, con o sin manual de instrucciones.

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