[Contenidos] Content curation en Instagram

Igual que en mis guías anteriores sobre curation en redes sociales, no pretendo entrar al detalle de cómo funciona cada una de ellas ni de la metodología de la curación: solo he agrupado las funcionalidades útiles para el content curator.

Descubrir contenidos en Instagram

Aunque esta red social empezó dedicada solo a la fotografía, ya incluye vídeos, mapas para geolocalizar los contenidos y la
posibilidad de vincular una tienda online a las imágenes de productos. Todo ello bien etiquetado con hashtags.

Explorar

El buscador de Instagram permite explorar antes de introducir una sola palabra en la barra, es decir, nos sugiere contenidos que potencialmente pueden interesarnos según las interacciones previas. Se actualiza arrastrando la pantalla hacia abajo, por lo que siempre hay contenido nuevo, sean imágenes, carruseles y vídeos.

  • Los primeros resultados son perfiles (de usuarios o empresas): primero los verificados, los que se tiene alguna relación (muy útil para identificar personas con intereses compartidos) y después el resto.
  • Al realizar la búsqueda completa, se puede filtrar, además de cuentas, por música, hashtags y lugares.

Al lado de la barra, se encuentra el buscador de lugares para aprovechar la geolocalización del móvil (muy práctico en eventos).

Seguir

En Instagram es posible seguir las actualizaciones de:

  • Perfiles: tanto en la página de resultados como desde el perfil, al seguir uno, aparecerán cuentas relacionadas que podrían ser interesantes por su relación con usuarios que ya seguimos/nos siguen.
  • Hashtags: tanto desde los resultados como accediendo desde una publicación, se puede filtrar por «Destacadas», «Recientes» o reels para confirmar que se etiqueta contenido interesante antes de seguirla.

Organizar la curación en Instagram

Para organizar las publicaciones de lo que seguimos en Instagram, hay dos opciones.

Orden de las publicaciones

Por defecto, el feed de Instagram muestra aquellas publicaciones que su algoritmo cree que se prefiere ver. Pero ya puede cambiarse a:

  • Siguiendo: orden cronológico de las publicaciones.
  • Favoritos: orden cronológico con preferencia de los perfiles favoritos (aparecen con una estrella y la lista es privada).

Notificaciones

Para no perderse nada de los perfiles que más interesan, hay que activar las notificaciones haciendo clic en la campana junto a su nombre. Entonces, elegir cuáles recibir (publicaciones, historias, vídeos, reels o directos).

Para conservar lo que nos interesa, hay dos opciones.

Guardar elementos

Lo que se guarda es privado y puede clasificarse por el tipo de publicación:

  • Colecciones: para crear carpetas de publicaciones (imágenes o vídeos).
  • Lista de reproducción: para reels en la pestaña «Todas las publicaciones».
  • Lista de deseos: para productos que se quieran comprar.
  • Lugares: para ubicaciones que se visualizan en el mapa.

Me gusta

Las interacciones (Me gusta y comentarios) son públicas. Se pueden consultar y editar desde el menú «Tu actividad» en el perfil.

content curation en Instagram

Publicar contenido en Instagram

Las recomendaciones de publicaciones curadas pueden pasar por propias si no se cita la fuente original. Hay varias opciones.

Mencionar

Cuando la imagen es propia y se utiliza el texto para hacer la curación, no es necesario pedir permiso, pero sí conviene mencionar (@) correctamente.

Etiquetar

Dentro de cada publicación, se pueden etiquetar perfiles (pronto productos) y geolocalizar lugares. Es un complemento a la mención y las recibidas aparecen en el perfil (útil para networking y para descubrir cuentas).

Recompartir

Si se consigue el permiso para hacerlo, es posible descargar y publicar una imagen como propia, aunque siempre conviene mencionar o etiquetar a quién la hizo. Es un tipo de UGC que las marcas incentivan como promoción.

Las historias son un contenido efímero que permite una curación más selectiva y respetuosa con la fuente original.

Enviar como historia

Si su autor lo acepta en su configuración, es posible «Añadir publicación a tu historia» haciendo clic en el botón de «Enviar» y le llegará un mensaje como aviso. Además, se pueden crear historias destacadas solo con las curadas.

Lista de mejores amigos

Esta es la única forma de elegir quién puede ver las historias, aunque implica añadir uno a uno a cada seguidor (es una lista privada).

Es posible agrupar hasta 30 publicaciones, sean propias o recomendaciones de terceros, en un formato perfecto para curar.

Guías

Desde los elementos guardados de forma privada es posible crear una guía pública. Hay tres tipos según lo que recopilen: lugares, productos (desde la lista de deseos) y publicaciones (desde colecciones).

Las publicaciones descubiertas en Instagram pueden llevarse a otras páginas y así extender la curación a otras comunidades.

Compartir en Facebook

Las historias pueden convertirse en publicaciones y ambas pueden compartirse automáticamente en Facebook manteniendo su formato.

Compartir en otra web

Para publicar contenido de Instagram fuera de Instagram:

  • Desde la web, hay dos opciones: compartir en otras redes y utilizar el código de inserción para mostrarlo en cualquier web.
  • Desde la app, compartir en otras apps (incluyendo redes sociales).

Además, se puede enlazar copiando la URL de la publicación.

Guía en PDF para hacer content curation en Instagram

Media News S41 A20

Televisión
Leo el titular de que aumenta el número de audímetros y pienso en apuntarme para tener uno. Pero no es posible porque la noticia es que ya se ha terminado la instalación de los nuevos aparatitos, no para buscar voluntarios. Los de otro tipo salen en informativos para darnos confianza, los que miden las audiencias son un gran secreto. Es como en el Club de la lucha: nadie habla de que se forma parte de ese selecto grupo de personas que deciden qué es lo más visto en la televisión. Ahora son 5.720 hogares (cada hogar tiene uno o varios usuarios) los que tienen ese poder. Suerte que está el EGM para un volumen mayor, aunque a la vez menos detalle.

Cine
El Festival de Sitges está al caer y ha lanzado una promo de lo más curiosa: ¿cómo serían los títulos de películas si se les quitase el componente de terror? Pues su propuesta es que «Psicosis» cambiaría a «Psoriasis» y «La naranja mecánica» se que quedaría en «La mandarina mecánica». En montones de películas borran la memoria a sus protagonistas («Paycheck«, «Men in black») y en «Yesterday» imaginan un mundo sin los Beatles. Al hablar de influencias es más sencillo pensar en directores, pero ¿cómo sería eliminar un género por completo? ¿Y si no hubiese musicales o películas bélicas? ¿Puede existir un universo sin drama ni comedia?

Internet
Ayer Instagram cumplió 10 años. Te dejo un momento para que pienses qué hacías por entonces y cuándo te abriste tu cuenta (sí, doy por hecho que la tienes, aquí la mía). ¿Ya? Vale, ahora confiesa: ¿creías entonces que ahora le dedicarías tanto tiempo? Si has dicho que sí, felicidades estás en nivel de gurú. El resto de mortales no lo creyó hasta pasado un tiempo, algunos solo un par de años (también hay quien sigue sin registrarse, no sufras). Para celebrarlo en plan nostálgico, puedes cambiar el icono de la app (¿te acuerdas cuando solo era una app para poner filtros?) o recordar las fotos más icónicas de la década. O también puedes aprovechar la funcionalidad de stories pasadas para recordar.

Publicidad
Hay anuncios para todos los presupuestos, incluso online para los que tienen suficiente con un texto patrocinado en Google. Pero, si vas a salir en la tele, invierte tanto en el medio como en el contenido. El otro día vi un spot que me chocó tanto que tuve que rebobinar la grabación para darme cuenta de que era real (algunas veces con los saltos en el FF aparecen cosas raras). Diría que se trataba de un anuncio reaprovechado para la nueva realidad: a los actores se les había puesto digitalmente una mascarilla que cantaba lo suficiente como para que resultase más cómico que otra cosa. De hecho, no he conseguido encontrarlo porque ni recuerdo la marca o el producto.

Media News S39 A20

Televisión
Formatos nuevos y antiguas realidades. Los primeros definen lo que el domingo pudimos ver en la gala de los Emmys. Decenas de pantallas conectadas en directo nos permitieron ver la reacción de todos (ganadores, perdedores y hasta los familiares de ambos), con presentadores importantes (que no famosos), con cajas que se abren en remoto para entregar el premio y otros que se dan enfundados en trajes de contención decorados como smokings (bravo por Kia). Lo de las antiguas realidades tiene que ver las campanadas: ¿cómo podrían hacerse considerando las restricciones que seguramente habrá? La propuesta del que quizá es el mayor experto en ellas es interesante, pero diría que imposible.

Cine
También sesión doble en este apartado, de novedades y antiguallas. Primero porque parece que «Mulan» ha tenido buenos resultados, aunque haya sido en digital en lugar de en pantalla grande. Es una noticia que abre muchas posibilidades a todos y conlleva un cambio de enfoque para los implicados, incluyendo las salas de cine. La polémica está servida: ¿seguirán siendo necesarias si evitándolas (por el bien común) han conseguido (al menos una parte de) lo que querían recaudar? Lo cual me lleva a lo de las antiguallas: un hilo en Twitter recopila qué hay ahora donde antes había un cine en Barcelona (en los comentarios se ha extendido a otras ciudades). Son algo del pasado, pero los hay que siguen muy vivos.

Publicidad
Van tres anuncios en los que el tamaño importa. 1/ No es la primera que vez que se aprovechan actualizaciones sociales para convertirlas en publicidad exterior, pero siempre resulta curioso. En este caso, tuits equivalentes a un par de pisos de altura. 2/ Los pequeños arreglos son los que mantienen confortable un hogar. Lo malo es que pueden representar grandes retos para algunas personas, sobre todo las no expertas. Frente a ellos nos vemos pequeños, cuando no deberíamos. 3/ Una buena combinación de grande y pequeño puede verse en la propuesta de IKEA: almohadas que son pastillas o crema del tamaño de un edredón. Todo para que durmamos bien y nos levantemos como nuevos.

Internet
Las búsquedas en el mundillo online tienen días buenos y días malos. Los primeros son cuando te das cuenta que hay más gente como tú, buscando soluciones a los mismos problemas y compartiendo cómo lo han superado. Los segundos son cuando todo parece cortado por el mismo patrón, todo son quejas y la frente se va arrugando más y más a cada página que visitas. Se puede recurrir a Google, allí se supone que está todo, aunque también es más sencillo encontrar un hilo en Twitter o un vídeo en YouTube que lo solucione. Lo difícil es encontrar stories y eso que hay muchas potencialmente interesantes, ni guardándolas como destacadas se pueden encontrar. Todo en Instagram parece tener fecha de caducidad, será por eso que a Google no le gusta.

[Contenidos] ¿Cómo evitar el texto plano en las redes sociales?

Las redes sociales convierten los textos de los usuarios en iguales: formalmente, todos se parecen. Incluso utilizando opciones pagadas o perfiles algo diferentes (corporativos, verificados), no se puede cambiar la tipografía de las actualizaciones para darle un toque personal.

Todos tenemos que usar la fuente que ellos quieren, al tamaño que nos permiten y no podemos darle ningún formato. Nada de negrita, cursiva, viñetas, columnas… Para los que estamos acostumbrados a regar el texto con referencias, es una pesadilla no poder elegir las palabras que servirán de enlace (anchor text).

Así son las redes sociales, embajadas, no espacios propios. Aceptamos sus términos y limitaciones porque ¿nos conviene? Nos dan los hashtags y emojis para entretenernos, nos dan cada vez más espacio para fotos y gifs, pero ninguna red se preocupa del texto, como mucho para hacer accesibles las imágenes.

¿Por qué debería cuidarse el formato del texto?

Un procesador de texto ofrece muchísimas opciones para que el resultado final sea más ¿profesional? WordPress, Tumblr, Medium… los gestores de contenidos también lo permiten, aunque con menús más básicos. Entonces, ¿por qué Twitter, LinkedIn, Facebook o Instagram no respetan el formato de las actualizaciones texto?

Escribir texto plano es un retroceso. Usarlo, tal y como nos obligan las redes sociales, nos limita:

  • No permite destacar lo que consideramos más importante y que debe leerse (negritas, subtítulos).
  • No podemos organizar visualmente el texto (viñetas, columnas).
  • No nos deja expresar textualmente nuestra personalidad (identidad visual corporativa).

Aunque sean fotos o vídeos, siguiendo la tendencia de que son las que mejores resultados consiguen, las actualizaciones siempre van acompañadas de texto. Siempre, sí: en el tuit que enlaza al vídeo, en Facebook para acompañar la imagen o como nota al pie en Instagram. Siempre hay como mínimo un par de palabras.

¿Cómo cambiar el formato del texto en las redes sociales?

El texto no se puede formatear desde sus propias páginas, tampoco en sus apps ni con herramientas de gestión de cuentas. Tampoco aceptan código HTML, aunque quizá en el futuro sí lenguaje markdown.

Mientras, hay herramientas específicas para añadir algo de estilo propio al texto, como YayText: basta con escribir, formatear, copiar el texto resultante y pegarlo en la red social. Un ejemplo.

Además de estas herramientas, también está la creatividad de los usuarios para dar un plus visual al texto. Algunos ejemplos.

Twitter

Curiosamente, Twitter prioriza el texto de las imágenes para recortarlas en las miniaturas.

LinkedIn

  • Las actualizaciones no admiten formato, pero sí uno simple para los artículos.

Instagram

Facebook

  • Perfiles: pueden añadir fondos de colores y con motivos a las actualizaciones, aunque el tamaño es variable, y pueden crear notas que casi son posts. Eso sí, en los comentarios se cambia automáticamente el color de palabras como «felicidades».
  • Páginas: también pueden crear notas (útiles para bases legales). especialmente la destacada como historia en la barra lateral.
  • Grupos: los únicos que, de momento, sí tienen algo de formato dentro de la actualización. ¿Por qué no lo extenderán al resto?

WhatsApp

Desde su página de soporte muestran cómo añadir negrita, cursiva y tachar palabras. Es un marcado simple, pero seguramente nunca lo habías visto en un chat. Lógico si tenemos en cuenta que los usuarios prefieren elegir un emoji (pulgar) que escribir un par de letras (ok).

¿Te has fijado en las opciones de formato que ofrecen las redes sociales? Seguramente no porque casi no hay. Clic para tuitear

¿Cómo redactar los textos sociales con estilo?

Una de las tareas del content editor es ordenar el texto para que sea fácil de leer, lo que incluye la jerarquía visual. Pero, imaginemos que la opción fácil de recurrir a vídeos, imágenes, emojis, gifs y cualquier otro formato que nos haga destacar es imposible. Centrándonos únicamente en las palabras, lo que podemos hacer es:

Si el texto plano es lo único que tenemos, tenemos que cuidarlo. Por eso, la estrategia de contenidos en redes sociales debería incluir una Guía de estilo que se preocupe por las palabras más que por las imágenes (para eso ya está el Manual de identidad corporativa).

[Contenidos] Qué publicar en los cuatro canales menos utilizados

Lo de probar cosas nuevas se suele dejar para año nuevo o cuando se tiene tiempo, como en vacaciones. Ahora no es ni una cosa ni otra, pero igualmente es buen momento para hacer experimentos con los contenidos: aprovecha y abre un canal nuevo o dale una oportunidad a los que tienes abandonados. Vaya por delante que depende de la estrategia de contenidos tomar este tipo de decisiones, igual que preparar el plan.

En base a los datos del uso de canales del Estado de los contenidos 2019, he elegido los canales menos utilizados para dejar apuntadas algunas ideas de qué se puede publicar en ellos.

«Estado de los contenidos en España 2019»

Flickr, el 80% nunca la ha utilizado

Esta red social fotográfica tuvo su momento de gloria, pero primero Pinterest y luego Instagram la han ido acorralando, al menos en lo que a uso corporativo se refiere. Si el 80% nunca ha publicado nada en Flickr, algunos lo verán como una oportunidad para destacar y otros como una pérdida de tiempo.

¿Qué contenidos publicar en Flickr?

Las empresas solían utilizar Flickr para fotos de eventos, imágenes para descargar de buena calidad y poco más. Nunca ha sido lugar de marketing de contenidos, más bien es todo corporativo. Podría publicarse lo mismo que en otras redes, como infografías, citas o cualquier imagen promocional. Pero hay que reconocer que no es lo que la audiencia de esta red esperaría porque prácticamente solo quedan amantes de las buenas fotos y las marcas no suelen ser muy creativas.

El 80% de los participantes en #estadocontenidos19 nunca ha publicado en Flickr. Clic para tuitear

Grupos de Facebook, el 78% nunca los ha utilizado

El 16% no tiene página en Facebook y el 78% nunca ha publicado en grupos. Conviene diferenciarlos: las primeras son un monólogo y los segundos sirven para conversar, al menos en teoría. Las páginas pueden crear grupos para su comunidad, pero pocas empresas lo hacen y lo más habitual es que se utilicen desde perfiles personales.

¿Cómo hacer content curation en los grupos de Facebook?

Me centro en los grupos creados por otros usuarios, no los de la propia marca porque ahí se sigue haciendo bastante promo. Si te unes como página (antes solo podían hacerlo los perfiles), puedes compartir artículos sobre con la temática del grupo para así aportar valor: noticias del sector, artículos de opinión de otros miembros, recursos relacionados…

También es posible hacer promoción de contenidos propios, pero en menor medida y cuando ya se lleva cierto tiempo en el grupo.

Grupos de LinkedIn, el 71% no los utiliza nunca

El 24% nunca ha publicado en una página de negocio de LinkedIn y el 71% no utiliza los grupos de esta red social profesional. A diferencia de los grupos de Facebook, en LinkedIn ha de ser un perfil quien publique contenido en el grupo. Algunas empresas crean perfiles para ello, pero es mejor práctica que se compartan contenidos entre profesionales.

¿Cómo hacer marketing de contenidos en los grupos de LinkedIn?

En LinkedIn se acepta más la auto promoción que en Facebook. Aún así, es una buena práctica compartir artículos (propios o de otras fuentes), intentando añadir nuestro punto de vista y animando al debate, no solo buscando tráfico a canales propios. La clave es centrarse en la temática.

Como administradora de un grupo en LinkedIn dedicado al marketing de contenidos, paso bastante tiempo rechazando contribuciones que no encajan (lo conté cuando cumplió 7 años): hay muchos grupos, elige el más adecuado (o crea uno) y aporta valor a esa comunidad.

Uso de LinkedIn según #estadocontenidos19: el 24% no tiene página y el 71% no utiliza los grupos. Clic para tuitear

Pinterest, el 63% no la ha utilizado nunca

Decía antes que Pinterest quitó algo de protagonismo a Flickr, pero el 63% nunca lo ha utilizado. ¿Otra red social de imágenes desaprovechada? Fue muy popular en determinados sectores y ha seguido añadiendo mejoras para las cuentas de empresa, pero en los últimos tiempos las marcas se decantan antes por tener presencia en Instagram. Aún así, es la más indexada de las redes que estamos comentando hoy y tiene la funcionalidad de imágenes similares que permite navegar de un sitio a otro.

¿Qué contenidos publicar en Pinterest?

Para muchos, Pinterest es una fuente de inspiración y de datos porque hay muchos tableros que, por ejemplo, recopilan fotografías interesantes de decoración y moda, además de tutoriales, capturas de pantalla e infografías. Encaja todo eso y también las imágenes propias que hayas creado para tus posts (no las de stock).

¿Cómo utilizas Pinterest en tu estrategia de contenidos? Clic para tuitear

Otros canales muy (poco) utilizados

En realidad, aún hay otro canal que se utiliza poco: el 73% nunca ha utilizado WhatsApp con fines corporativos. La verdad es que es el único dato que me alegra porque no estoy muy a favor de su uso para la distribución de mensajes corporativos.

En el otro extremo están los porcentajes de quienes nunca han utilizado canales que son de uso habitual para muchos:

Me imagino que la excusa para no publicar nunca en estos canales tan populares es la falta de tiempo. Quizá ahora puedas dedicar un rato a darte de alta o, si te habías olvidado de ellos, recuperar la costumbre de publicar contenidos o quizá reciclarlo entre canales. Tienes ideas para hacer que tus contenidos sean interesantes, sea cual sea el canal que utilices, en mi libro «Marketing de contenidos«.

Ideas para probar en esos canales corporativos que utilizas tan poco. Clic para tuitear
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