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Es oficial: empieza la campaña de Navidad. Sí, también se asoman las del Black Friday, pero las buenas intenciones ya están aquí. La de Arcos empezó antes y, aunque no es una marca habitual de estas fechas, tiene un mensaje que encaja bien. Pero la de Loterías es la oficial (antes era Freixenet) y este año se está luciendo en Twitter donde tuvo la tendencia patrocinada para anunciar la hora en que lanzaba el vídeo y después ha seguido haciendo campaña animándonos a estar #UnidosPorUnDécimo. Incluso Ruavieja les felicita, un día antes de lanzar su spot. Quizá sea por falta de tiempo, pero este año aún no he visto las campañas en la tele, solo en las redes. Nuevos tiempos, pero mismos mensajes enfocados a ser mejores personas, al menos durante un par de semanas. Nos tratan como niños portándose bien para recoger los regalos de los Reyes Magos.

Televisión
Sí, vale, lo pillo: los personajes de una serie han de tener vida personal para hacerlos más profundos. Pero, no, no me vale cuando lo interesante de ellos es su profesión y su familia acaba tomando demasiado protagonismo. Por poner ejemplos similares: «Ray Donovan», «Scandal» y «Flack». Todos tienen sus matices, me parece lógico, pero a la hora de llenar minutos lo que hagan en su tiempo libre es secundario, no debería pasar a primer plano cada pocos capítulos. Claro, es para dar pie a tramas secundarias con nuevos personajes y que así los protas no queden planos, como robots todo el día trabajando. Yo casi los prefiero así porque, para vida personal, ya tengo la mía y me parece más interesante conocer otras profesiones.

Cine
Los finales de películas pueden ser lo más interesante de su guión cuando te hacen repensar todo lo que has visto. En el artículo de Icon tienes algunos ejemplos de finales para los que se necesitan todos los sentidos para comprenderlos. Aunque suene a tópico: esto antes no pasaba. Las películas acababan en cuanto se resolvía en conflicto, incluso de manera abrupta. Esto te dejaba la sensación de que le faltaban unos minutos para cerrar algunas tramas que podían quedar abiertas. Ahora duplican el epílogo para dar otro giro a la trama y, con suerte, se cierra. La manera de escribir guiones va evolucionando igual que los espectadores, quizá por eso pasan tantas cosas, para que nadie se aburra en la era del contenido efímero.

Internet
Termino el post con el mismo tema que lo empezaba: las fiestas de Navidad. Y es que ya es época de toparnos con copos de nieve cayendo como fondo mientras navegamos por una web. ¿No te ha pasado? Bueno, es lo más navideño que hoy en día tendremos la suerte de encontrarnos, además de los Doodles. Pero hubo un tiempo en que se cambiaban fondos, logos y hasta se podían escuchar villancicos o los cascabeles de los renos. Nada de esas ¿extravagancias? perdura porque los filtros de realidad aumentada son más divertidos y son ¿solo? para nuestros contactos. Los copos digitales serán graciosos, pero no se pueden comparar con hacer un muñeco de nieve con aquellos a los que piensas enviar la foto o felicitación virtual. Ya sabes, hay momentos para estar unidos y estos días es cuando más deberíamos vernos.

[Contenidos] Cómo afecta la descentralización del marketing al departamento de contenidos

Mientras esperamos actualizar los datos del Estado de los contenidos con los de este año, en 2018 el departamento de marketing fue el que mayoritariamente incluía a los perfiles relacionados con el contenido. Por eso me parece relevante conocer qué tipo de organización tienen hoy y cuál esperan tener en el futuro. La consultora Gartner tiene la respuesta en las conclusiones de la «Marketing Organizational Survey 2019» (descarga a cambio del correo), a la que llego por Scott Brinker.

Reconozco que me hubiese gustado que en la pregunta sobre qué funciones esperaban los participantes que creciesen para 2022 hubiese alguna respuesta relacionada directamente con los contenidos, pero no. Parece que ni en la actualidad tienen importancia ni se les dará en el futuro. Malas noticias.

Vayamos a una buena, la que da título a este post: el departamento de marketing se irá descentralizando en los próximos años. Esto significa que el equipo encargado de tareas de marketing ya no estará centrado en un único departamento o persona, sino que trabajará en otras áreas de la empresa. Según datos del informe que puedes ver en la siguiente imagen, se prevé que haya más descentralización coordinada que cualquier otro tipo de organización interna. En mi opinión, mejor así que con equipos autónomos y sin coordinación, pero curiosamente también ese porcentaje aumentará.

Datos de la Marketing Organizational Survey 2019 (vía Scott Brinker).

¿Por qué es una buena noticia? Porque la descentralización ayuda a los contenidos a expandirse mejor por toda la empresa. Ya que no se puede decir que haya muchos departamentos de contenidos por estos lares y que el de marketing se ocupa de ellos, al descentralizarse uno hará que los otros lleguen a ocupar nuevas áreas y puestos hasta los que ahora no podían llegar. Así el buen uso de los contenidos se extenderá a toda la empresa, no solo bajo la etiqueta de marketing.

¿Por qué la descentralización del marketing es buena para los contenidos? Clic para tuitear

Otro motivo para ser optimista es que la descentralización abre más posibilidades a la externalización. De hecho, alrededor de la tercera parte asegura que la organización ideal es donde el equipo de marketing utiliza a terceros para llenar sus huecos. Éstos podrían aumentar si se van añadiendo áreas que empiezan a utilizar contenidos en sus estrategias y aún no tienen los recursos adecuados para proyectos a corto plazo.

Además, en el informe se apuntan los motivos para utilizar recursos internos o externos: tanto para los primeros como para los segundos, el motivo principal es mejorar la eficiencia operativa. En cambio, para hacer el trabajo internamente se valora asegurar la consistencia de la marca, mientras que los que externalizan valoran la mayor calidad del trabajo realizado y la experiencia de las personas fuera de la empresa.

Siempre es interesante tener datos como estos que nos permiten mejorar. Por eso, y ya que has llegado hasta aquí, por favor, dedica los próximos 5 minutos de tu tiempo a completar la encuesta de 2019 sobre el uso de los contenidos en España, así tendremos datos más significativos y entre todos podremos aprender tendencias y buenas prácticas.

Actualización 21 de noviembre: más datos relacionados en la WFA.

Imagen de MarketingWeek con datos de la WFA.

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Repetir, repetir y repetir. Es una fórmula muy utilizada en publicidad. Sea porque repiten varias veces una frase dentro del propio anuncio o porque pagan para que se repita el anuncio constantemente. La cuestión es repetir. Será que a base de repetir algo queda… o quizá no. La prueba puedes hacerla tú porque seguro que te ha pasado lo que a mí el otro día: estaba viendo anuncios (una actividad habitual en hoteles) y uno de ellos me impactó porque repetía varias veces la marca y su slogan. Lo mínimo fueron 3 en un spot corto. Pero, ¡sorpresa!, no recuerdo ni la una ni lo otro. Tanto repetirlo y ahora no soy capaz de decirte quién era el anunciante. Dinero perdido, diría yo.

Televisión
Como fan del personaje de Colombo, no puedo evitar comentar la noticia de que sus creadores hayan cobrado los derechos que les correspondían casi medio siglo después. No dudo de que pudieron tener otras gratificaciones, pero la recompensa económica la merecían sin lugar a dudas. Parece ser que es legal esperar tanto tiempo para pagar, aunque moralmente es muy dudoso porque se acaba pagando a los herederos. Y, con el tiempo que ha pasado, esto ha tenido que pasar por varias manos cómplices del olvido. Me recuerda la historia de Bob, Bill y Batman, aunque a diferente escala. Es triste que los que redactan contratos (o leyes) estén tan alejados de la realidad.

Cine
El arte es atemporal. Puedes disfrutar de una obra aunque hayan pasado siglos, incluso milenios. Si consideramos el cine como un arte, está claro que es bastante reciente así que resulta más complicado ponerle esa perspectiva del tiempo. Pero se hace con algunas obras maestras, como «Rashomon» que, pasado más de medio siglo, aún se analiza. ¿Cuántos maestros tenemos en esta década? ¿Cuántas películas recientes podrán considerarse obras de arte dentro de medio siglo? ¿Cuántas pasarán a engrosar las listas de «imprescindibles»? ¿Cuáles se estudiarán en las escuelas de cine? Supongo que cada uno tiene sus propias ideas, al fin y al cabo la apreciación del arte es algo subjetivo.

Internet
Algunas veces, el equivalente al zapping televisivo es mi Feedly: se conectan dos historias de fuentes diferentes de alguna manera relacionadas. Así que, por un lado, me encuentro con Tristán criticando a los infoproductos porque, dice, están destruyendo el marketing. Y, por el otro, con Franck que es un firme defensor de esta vía de ingresos explicando cómo ganar 7 cifras mensuales. Me gusta leer puntos de vista opuestos, como ocurre en este caso. Para eso está la Red, para el intercambio de opiniones. El problema es cuando alguien consulta una única fuente porque, según con lo que se encuentre, «copiará» la conclusión de otros y «no pensará» si los infoproductos son buenos o malos.

10 años como redactora de contenidos freelance

Querida Eva del 2009:

Sé que llevas varios meses pensando en dar el gran paso de trabajar por cuenta propia y te escribo desde el futuro para tranquilizarte. Estoy en 2019, justo cuando hace 10 años que fuiste a la gestoría para que te diesen de alta como autónoma y te explicasen cómo hacer una factura. Tranquila, no te has arrepentido: sigues siendo redactora de contenidos freelance.

El primer año será el más difícil. Tendrás que acostumbrarte a producir tu sola todo lo que te pidan los clientes, además de llevar la contabilidad, hacer prospección comercial y mil cosas más. La soledad te acechará, pero aprenderás a ignorarla. No te agobies, también es cuestión de tiempo superar el miedo a decir «no», conseguir que valoren tu tiempo y que los clientes te recomienden. ¡Y lo harán!

Lo que menos te costará es acostumbrarte a tener tu propio horario, tus descansos y tus vacaciones. Tampoco te será difícil encontrar un lugar tranquilo para trabajar en casa (las obras del patio interior terminarán pronto, ya lo verás). Echarás de menos tener a alguien con quien confrontar opiniones, pero en las redes sociales encontrarás a más personas como tú (confía en mí, el pajarito azul será tu mejor amigo dentro de unos años).

También aprovecho estas líneas para avisarte de que, después de un par de años como redactora freelance, tendrás que ampliar tus servicios y cubrir la estrategia y planificación de contenidos. No te preocupes, lo harás bien. Los clientes te valorarán mejor desde entonces y hasta escribirás varios libros sobre el tema. Sí, en tu ahora solo tienes un par, pero no dejarás de publicar: en 2020 sacarás tus libros 15 y 16.

Quizá te gustaría saber si ése cliente que te está pidiendo un presupuesto te lo aceptará y te durará varios años. Pero si he aprendido algo en estos 10 años es que los autónomos no sabemos qué pasará el mes que viene. Te advierto que trabajarás cuidando a los clientes pensando que así se quedarán, pero esto no es un empleo fijo como el que tenías. Nadie te asegura nada, ni siquiera cobrar cuando estaba previsto. Vete mentalizando porque es lo que más rabia te dará: los clientes que no entienden qué es trabajar por cuenta propia. Cárgate de paciencia, amiga mía.

Tengo que dejarte ya porque mañana viajo a dar unas sesiones de formación fuera de Barcelona y aún he de meter cuatro cosas en la maleta. Casi se me olvidaba: pronto te lo pasarás en grande dando clases, aunque ahora te suene extraño que alguien quiera que expliques tu profesión en un máster. ¡Ya verás lo gratificante que es!

Espero que esta carta te haya ayudado a despejar tus dudas, al menos un poco. Cuídate mucho, ¡por la cuenta que nos trae a las dos!

Eva del 2019

PD: a día de hoy, después de 10 años, sigo sin tener claro si seguiré siendo autónoma «toda la vida». Ya te lo iré contando.

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Aún no ha empezado casi el otoño, al menos en lo que ha climatología se refiere, tampoco hemos sufrido todavía el acoso al que pronto nos veremos sometidos por el Black Friday… pero ya están aquí los primeros spots navideños. En realidad, vienen acompañados por las noticias sobre iluminación de las calles y sobre los presentadores de las campanadas, pero mi sensación es que van demasiado pronto. Quizá porque ver imágenes de paisajes nevados parece tan extraño como las reglas mnemotécnicas que se han inventado para el 11 del 11 de la Once (el ritmillo es horriblemente pegadizo, eso lo reconozco, pero la letra en general es más bien malilla). La temporada acaba de empezar, quedan muchos spots por venir para recordarnos que la Navidad es época de buenas intenciones, aunque termine al apagarse las luces de colores de las calles.

Televisión
Se entiende por «contenido diferido» lo opuesto a «lineal», es decir, las plataformas digitales VS la televisión tradicional, poder ver en el momento que quieras tu seria favorita o rebobinar porque ya había empezado, incluso parar para asaltar la nevera cuando a ti te apetezca. ¿Quién hace eso? Pues parece ser que el contenido en diferido tiene un perfil definido, especialmente si consideramos la edad. Además, el fin de semana es cuando más se consume este tipo de televisión. Se supone que es lógico porque hay más tiempo libre, pero me sorprende precisamente porque entre semana hay menos y sería cuando más nos interesaría poder elegir qué ver y así aprovecharlo mejor disfrutando de una buena serie.

Cine
Pues ya estamos en noviembre de 2019 y el futuro de «Blade Runner» sigue siendo eso, futuro. Hemos visto cosas, sí. Pero no lo que hacía «interesante» esa época. Ya hemos pasado por otros «futuros cinematográficos» y no los hemos alcanzado. La ciencia ficción es lo que tiene, te deja soñar, pero nadie te asegura que algún día se haga realidad. Saber que es solo ficción es lo que lo hace interesante. El problema es cuando es nos gusta demasiado y no queremos que sea ficción. Algún día llegará a ser realidad, pero quizá en décadas o siglos. Sabemos que no lo veremos y por eso disfrutamos imaginando cómo podría ser nuestro día a día. Es la magia del cine, la fábrica de sueños. Para el resto está el cine que refleja la realidad, no que imagina una nueva. Es difícil que gusten ambos mundos.

Internet
Pensando en el futuro, algo que se repite es la presencia de robots, máquinas que nos hacen el trabajo, nos protegen o nos vigilan. Hoy en día se pueden hacer cada vez más cosas sin la interacción humana, es lo que se llama autoservicio: pedir la comida de la hamburguesería, pagar en supermercados y grandes almacenes, recoger entradas compradas online, incluso cambiar moneda o utilizar una lavandería que funciona con taquillas. Se supone que así es más rápido porque te ahorras colas, como en el cajero automático. En realidad, lo mejor es no tener que dar explicaciones de lo que quieres ni oír las de los demás. Internet ayuda a eso, por ejemplo conectando electrodomésticos. Pero, misterios de la sociabilidad humana, luego vamos a buscar conversación en las redes.