[Contenidos] Escribir enlazando, también internamente

Cada lunes republico un artículo de la newsletter semanal sobre marketing de contenidos que también envío cada lunes.

En la mayoría de los blogs los enlaces abundan pero, en cambio, muchas páginas web corporativas tienen miedo a enlazar como si tuviesen alergia al hipertexto. Podríamos hablar largo y tendido de escribir teniendo en cuenta los enlaces externos pero hoy nos centraremos en los internos.

Para ello nos aliaremos con la usabilidad, disciplina que se encarga de hacer que los usuarios encuentren las cosas fácilmente. Desde una perspectiva textual, los enlaces internos son sus herramientas básicas ya que son la guía que ha de seguir el usuario para no perderse entre nuestros contenidos.

Sus enemigos son los botones del navegador: cuando un usuario los utiliza para moverse por nuestra web es que está perdido y, por lo tanto, nosotros también lo estamos perdiendo. No sabe dónde ir después de leer algo porque le falta algún enlace para seguir el camino que hayamos definido.

Si los enlaces externos sirven para complementar la información, los internos para orientar al usuario dentro de esa ruta. Si todos los caminos llevan a Roma, el final de nuestra web debe llevar a la compra de nuestro producto o servicio.

Originalmente publicado en la newsletter Marketing de contenidos, número 9 (11 de octubre de 2010). ¿Quieres leer el resto?

[WWW] “Perfiles profesionales 2.0?

Después de leer «Perfiles profesionales 2.0» de Cristina Aced y de castigarme mentalmente por no pedirle que me lo firmara cuando me lo entregó en mano, me gustaría compartir algunas ideas sobre el libro y en general sobre estos profesionales emergentes (entre los que me incluyo).

Esperaba en el índice una lista de profesiones, equivalente inequívoco de que se dedicaría más de un par de páginas a cada una de ellas. Lamentablemente no es así. Y esa es mi única crítica: creo que se podría haber recortado de otros apartados para explicar más ampliamente, por ejemplo, el día a día de estos profesionales.

A pesar de que me sabe a poco el espacio que les dedica, Cristina sigue un buen esquema para cada uno de los profesionales desgranando así las responsabilidades, funciones, ocupaciones, competencias y habilidades de community managers, responsables de reputación online, expertos en analítica, gestores de contenidos digitales, arquitectos de la información, expertos en usabilidad… entre otros perfiles de más o menos reciente creación.

Seguramente autodidacta es la palabra que más veces se repite en todo el libro a la hora de describir la formación de estos nuevos profesionales. De esta forma, aprendiendo por nuestra cuenta, es cómo los que vivimos en y de Internet hemos ido conociendo una profesión que no se enseñaba (todavía) y que hemos ejercido muchas veces sin que nos pagasen por ella… en ocasiones porque nadie, ni mucho menos el cliente, entendía qué hacíamos.

Es por esto que el trabajo de divulgación de «Perfiles profesionales 2.0» merece ser reconocido. Poco a poco aparecen cursos, postgrados y masters donde esos autodidactas transmiten su experiencia y actitud (la web social se basa en eso, no es una ciencia exacta) a futuros empleados de empresas 2.0. Ahora gracias a Cristina ya tienen un libro donde verse reflejados.

[WWW] Barras sociales quitaespacio

Hace poco me he comprado un netbook de 10″. Es la primera vez desde que uso ordenador que el tamaño de mi pantalla se reduce. Así que en lugar de decir la habitual frase de «oh, cuánto espacio en los márgenes» (crecimiento horizontal) lo que digo es «vaya, no me cabe en la pantalla» (reducción vertical).

Para alegría de Google y su Chrome OS, lo único que utilizo en mi nuevo miniportátil es el navegador (para su disgusto, IE8). Desde que lo arranqué, soy más consciente que nunca del creciente número de barras que relegan al contenido a una segunda posición. Y si esto ya me parece negativo, peor es cuando me doy cuenta que nunca uso esas «barras sociales»:

  • sigo un enlace en Twitter y me aparece la barra superior de Hootsuite para que sepa quién ha enlazado, compartirlo, votarlo, buscar…
  • entro en un blog o web y me asalta (diría que incluso retardando la navegación) la barra de Wibiya para buscar, suscribirme, traducir, compartir, hacerme fan en FB, TW… ¡Suerte que la puedo ocultar!
  • entro en una red social (Facebook y Ning) y por defecto (de momento) tengo una barra para lo que podríamos llamar accesos directos y también chat con los usuarios. Esta vez no puedo ocultarla.

Y seguro que me dejo otras «utilidades» que no utilizo (¿de qué me sirve la barra de buscador (Google/Yahoo!/MSN) si al lado de la de direcciones ha aparecido una caja de búsqueda? solo molesta quitando espacio con esos botones inservibles). De todas estas opciones, todavía no he hecho click en ninguna. Será que son tan útiles como los banners: hacen marca pero no consiguen clicks.

Al final, la manera más cómoda de navegar acaba siendo a pantalla completa (F11 seguramente será la primera tecla que se me gastará). Así es como estoy escribiendo este post en WordPress (¡qué buena idea tuvieron!), como veo los vídeos, como leo mis feeds…

Pero, claro, aunque consiga ampliar el espacio para la información, siempre están los banners en la parte superior ocupando casi una tercera o cuarta parte del contenido. Me vienen a la mente los porcentajes que recomendaba Jakob Nielsen para el contenido… ¿cómo puede llegarse al 80% cuando solo tienes 10″?

[WWW] No más “click aquí”

¿Internet cumple 40 años y aún hace falta decir «haz click aquí» para que la gente se de cuenta de que esa palabra de otro color (o subrayada en diseños más antiguos) le llevará a otra página? Los banners también acaban con un «aquí» igual que los anuncios lo hacen con un «llama ahora», como si con ese call to action (los colores chillones y parpadeantes son opcionales) todo el mundo fuese a clickar compulsivamente. Este post está dedicado a todos los que siguen escribiendo pensando que sin poner «aquí» perderán visitas.

Empieza por preguntarte si quieres tener por cliente o lector a alguien que no es capaz de distinguir un enlace en medio del texto. ¿Qué manual de instrucciones necesitará para utilizar tu producto? ¿Entenderá servicios relacionados con los social media? Pensando en el lector de tu blog, ¿podrá leer un  post largo, captará tus ironías? Los enlaces son para ir más allá, para seguir leyendo, para conocer ideas nuevas, para ver más de un punto de vista… no son para quedarse en la «superficie» del contenido.

Breve clase de anatomía. Un enlace tiene dos partes: texto o anchor text y url o página de destino (atributos como «no follow», «title» o «target» entrarían en otro tipo de discusión). Los dos componentes han de describir su contenido: no hay texto más vacío que «aquí» («vía» seguramente es el siguiente de la lista) y no hay url más indescifrable que la de un acortador (por detrás quedan las basadas en ids o con  plugins para contabilizar clicks). ¿Soy la única que antes de hacer click mira la barra de estado para saber dónde voy?

Para mi, un contenido bien escrito es el que integra los enlaces en el propio texto sin necesidad de recalcarlos. Una cosa es indicarlos con cambios de color y otra es modificar tu discurso para hacerlos evidentes. Si usas varios colores y subrayas palabras no conseguirás destacar nada, ni siquiera los links. Pero si sigues las convenciones de tu propio diseño, no deberían tener problemas para entenderlo y en un par de páginas ya los habrás educado.

Así que por favor, los enlaces no solo seo friendly, también user friendly. El enlace es nuestro amigo. Repite conmigo: ¡no hace falta poner «haz click aquí» para conseguir un click!

Anteriormente... colorear enlaces (tres años después me siguen «acusando» de poner muchos links en mis posts)

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