9 años enviando mi newsletter cada lunes

El mes de agosto es el que más gente deja de trabajar para descansar (lo llaman vacaciones), así que en general hay bastante tiempo libre para dedicarlo a lo que se quiera (ocio o negocio). Hace 9 años, tal día como hoy, me pareció un buen momento para empezar una newsletter semanal sobre marketing de contenidos. Y sigo haciéndolo desde entonces, me sigue pareciendo buena idea. Aprovechando el aniversario y comparto algunas ideas, además de animarte a suscribirte.

Momento «abuela Cebolleta»: el interés por el correo electrónico de entonces no se puede comparar con el de ahora (los ciclos, ya se sabe). Pero el año pasado, RGPD mediante, desheché el objetivo de aumentar mi base de datos y no me arrepiento, aunque parece que voy contracorriente, una vez más. Me quedo con la calidad, con los que quieren algo más que un ebook. Adiós a la gente que hace bulto.

Momento «estadísticas»: los datos varían con los diferentes tipos de envíos que hago. Las newsletters especiales con algún ebook son las que tienen más aperturas y clicks, pero en general la media ronda el 24% y más o menos el mismo porcentaje para los clicks de los que han abierto. Aunque el dato que me interesa es dónde hacen click, para ver qué tipo de contenidos y niveles de madurez prefieren.

Momento «habla el suscriptor»: tengo una pequeña encuesta para que los suscriptores puedan opinar sobre las secciones de mi newsletter y otros temas. La media que le dan es de 8,3, aunque a la mitad les gustaría que cambiase el diseño y una tercera parte me piden elegir la sección a recibir. También me dicen que los 9 enlaces que recomiendo suponen mucha información para digerirla un lunes a primera hora. ¡Qué le vamos a hacer!

Momento «lo mejor que me ha pasado en la vida»: la mayoría de las veces que oigo esta frase tiendo a pensar que es una exageración. Así que no la diré en referencia a mi newsletter porque lo mejor es mi blog, lo tengo claro. Dejémoslo en tercera posición, es decir, es importante pero no determinante en mi vida profesional porque tengo clientes suscriptores, pero también alumnos y usuarios que buscan aprender. Un poco de todo, aunque quizá cambie en el futuro.

Momento «bola de cristal»: confieso que ya estoy pensando en darle un nuevo rumbo a la newsletter. Pero un cambio tan grande como el del 300 se merece otro número redondo y seguramente se producirá en el 500, en marzo del año que viene. Así tengo tiempo de ir preparándolo todo bien porque también afectará a otras secciones de mi web. Como se suele decir, ¡permanece a la escucha (que te apuntes, vamos) y te enterarás!

Después de 9 años dedicándole un par de horas semanales, está claro que le tengo cariño a mi newsletter.  Forma parte de mi estrategia de contenidos y no voy a abandonar a mis suscriptores. Pero se avecinan cambios… ¡y hasta aquí puedo leer!

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