[Contenidos] Elegir idioma: fácil para crear, difícil cuando es content curation

Este no va a ser un post sobre por qué elegir un idioma u otro en la estrategia de contenidos. Tampoco sobre si hay que traducir o bien localizar todo o una parte del contenido que se crea. El debate que me gustaría iniciar hoy tiene que ver con el idioma de las piezas que utilizamos para poner contexto o puntualizar algo que recomendamos, es decir, al hacer content curation. Es algo que hace tiempo me pregunto, ojalá me ayudes con tus comentarios a llegar a alguna conclusión.

Mezclando idiomas al hacer content curation

Si lees regularme mi blog o has llegado aquí por algún enlace, la cosa es fácil: siempre escribo en castellano. Las fuentes que utilizo están mayoritariamente en inglés pero mi labor aquí es de divulgación así que las traduzco y, como mucho, dejo alguna frase o la imagen en el idioma original. Obviamente, siempre enlazando a quien me ha servido de inspiración.

La duda viene de mis otros canales:

  • Desde que empecé el nuevo formato de mi newsletter, hace ya un año y medio, no pocos suscriptores se han quejado (y dado de baja) porque casi todos los enlaces que recomiendo son en inglés. Quizá el problema viene porque resumo el contenido y lo retitulo traducido.
  • En cambio, mi Twitter está lleno de titulares y citas en inglés que no me molesto en traducir. Los comparto tal cual lo dan sus autores, sin preocuparme de indicar de forma alguna que el link va a un artículo que no está en castellano. Quizá sea porque en la miniatura ya se puede ver el título original en inglés.
  • Un punto intermedio es lo que hago en mi página de Facebook: mis fuentes siguen estando en inglés como puede verse en la miniatura del enlace pero pongo el contexto en castellano. Muy pocas veces dejo la cita en inglés, tal cual sí haría en Twitter. Quizá sea porque no me gustan las traducciones automáticas que hace Facebook.

Ya lo ves, hay muchas opciones y la cosa se complicaría si añadiésemos más idiomas porque, al fin y al cabo, un curator recomienda lo que valora como bueno. Si entiende holandés o italiano, ¿podría compartirlo? Claro que sí, pero: ¿sería mejor poner el contexto en castellano y que sus seguidores se llevasen luego la sorpresa de no entenderlo o mejor dejar el título original y que quedase claro que no iban a entenderlo al acceder al artículo?

Quizá la respuesta está en el nivel de inglés de nuestra audiencia o en cuánto nos fiamos de Google Translate.

¿Hace falta indicar el idioma de un enlace?

Revisando lo que hacen otros curators, muy pocos se preocupan por el idioma y quizá eres de los que votaron “me es indiferente” en mi tuitencuesta sobre el tema. No pretendía ser ni mucho menos representativa pero tenía curiosidad y ése formato permite salir de dudas relativamente rápido. Sí, aún así, aquí estoy escribiendo sobre el tema y sigo sin tener una respuesta clara.

Volviendo al blog, donde tenemos más control de lo que publicamos, es posible añadir iconitos y colorcitos a los enlaces para, por ejemplo, indicar si va a una web externa o es un link interno. Hace ya casi 12 años que lo comenté en un post y sigo pensando igual: hace falta un estándar que nos evite tener que explicar a la audiencia qué significa cada color. La opción sencilla es poner una banderita junto a cada enlace, pero acabaría dificultando la lectura y, al menos para los que tenemos la costumbre de poner más de 2 enlaces por post, acabaría pareciendo un buscaminas.

En Twitter, hubo un tiempo en que se utilizaban 4 caracteres para indicar que el link era en inglés: [EN]. Ahora que tenemos 280, quizá no sería tanta molestia utilizarlos pero, ¿dónde? Al inicio del post no tiene sentido si ponemos la frase en castellano y al final tampoco porque ya los enlaces se ven en la miniatura y quedaría raro sin aún más contexto y [link ING] podría ser un trabalenguas: ¿[enlace en EN]?

Una fórmula que estoy intentando adoptar es utilizar más a menudo las comillas para indicar si es literal o no. Pero igualmente me da la sensación de que no queda clara la distinción idiomática.

Ya lo advertí al inicio del post: no encuentro la solución. ¿Quizá no hace falta porque a nadie le preocupa? ¿Porque estamos acostumbrados a que el inglés sea el idioma de la Red? ¿Porque las herramientas de traducción son cada vez mejores?

Me encantaría saber tu opinión, ¡en el idioma que quieras!

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Ya tenemos aquí el anuncio del Gordo (que no calvo) de la Lotería navideña. Vi la historia de Danielle y Daniel desde la pantallita de Twitter en su versión de 3 minutos y medio, pero hay una más larga de casi 20 minutos (un corto al que llaman película) y seguro habrá spots para tele. Quizá no quieras seguir leyendo si aún no lo has visto. Lo primero que me sorprende es que sea una historia de amor porque es más propio de San Valentín que de Navidad, pero tiene final feliz así que se acepta igualmente. Hay esperanza, hay tiós y hasta un perrito perdido. Elegir como protagonista un ET, después de los abueletes de años anteriores, es extraño y hace inevitable pensar en “Mi novia es una extraterrestre”. Ah, y ¿no se te escapa casi lo “Hola, soy Edu, ¡feliz Navidad!”? Al final, algo de nostalgia sí tiene.

Cine
No suelo hablar mucho de cine español, básicamente porque veo muy poco (por no decir casi nada). Pero aún así me alegra saber que va por buen camino en cuanto a recaudación: cuentan que ha sido uno de los mejores fines de semana en mucho tiempo. Subidón de optimismo: las pelis made in Spain gustan a los españoles. Yo no he visto ninguna pero si lo dicen los números, habrá que creérselo, ¿no? Otra noticia que también es positiva es el volumen de filmaciones que se hacen en entornos que para nosotros son “aquí al lado” y que luego se magnifican en pantalla grande. Siempre es divertido descubrir un sitio conocido. Y eso es todo un negocio, tanto el durante porque da trabajo local como el después que atrae visitantes. Habla de ello un estudio sobre turismo fílmico en Lanzarote.

Televisión
Comparar la televisión de aquí con la americana es un ejercicio interesante, por ejemplo, con los programas internacionales. Ver un par te deja bien claro que los formatos se adaptan a cada mercado para gustar más a su audiencia. También es curioso ver los montajes que hacen en cada lugar para promocionar, por ejemplo, estrenos cinematográficos. Los protagonistas van de un lado a otro para llamar la atención de los telespectadores. Pero allí no funcionan como aquí. Si tienes un momento, dedícalo a este vídeo y luego sigue leyendo. Lo más cercano aquí es un programa que no voy a mencionar más que para recordar que lleva el nombre de algo que suele estar bajo tierra pero que ellos siguen saliendo cada noche. Diría que no es la primera vez que me quejo de algo así pero insisto en que una televisión mejor no nos iría mal para reírnos un poco más.

Internet
Hacía tiempo que no me encontraba una url de producto. La de hoy parece de una marca de cervezas pero es de Correos: www.algomuynuestro.com  Es una landing muy sencilla pero con todos los vídeos de la campaña y el mismo toque de humor en el copy. Te espero aquí mientras la visitas y llegas al final de la página: seguro que harás lo que te dicen. ¿A que has vuelto a mirar los vídeos? Bueno, pues yo lo he hecho. Y me he reído un rato de ser así de previsible. Pero de eso van precisamente los anuncios, de reírnos de nosotros mismos. Por eso me gusta la web, tan simple como ha de ser porque así es nuestro humor, simplón, ¿o no? Claro que así de simple es enviar un paquete y también es algo muy nuestro por estas fechas, ¿no? Tengo curiosidad por saber cuánto tiempo está activo el dominio, es decir, cuándo deja de ser algo nuestro.

En marcha la 6ª encuesta sobre el estado de los contenidos en España 2017

Queda poco para que acabe el año, es momento de repasar qué hemos hecho durante 2017 y así ver cómo podemos mejorar para el 2018. Por eso por esta época suelo plantear la encuesta sobre el estado de los contenidos en España, para poder conocer mejor cómo las empresas y autónomos utilizan los contenidos.

Desde 2012, planteo cuestiones sobre la organización interna del departamento, la tipología de contenidos que se publican y otras cuestiones estratégicas. Este año no iba a ser menos, hay que confirmar o no si hay el estancamiento que parecía sobrevolarnos en las conclusiones de la anterior encuesta.

Como siempre, dependo de tu participación para conseguir datos interesantes, mínimamente representativos. Así que si tienes unos minutos (no te debería llevar más de 5), te agradezco desde ya mismo que participes y compartas este post para lograr más respuestas (si trabajas en una agencia, puedes reenviar a tus clientes).

Quiero participar en la encuesta

Si sigues leyendo sin haber hecho click en el link anterior, quizá necesitas un incentivo. No hay problema porque también quiero agradecerte el tiempo que me vas a dedicar y tu sincera respuesta a las preguntas. Así que este año, gracias a la colaboración con EasyPromos, se sortearán entre los participantes los varios premios que seguro que no querrás perderte: contesta las preguntas de la encuesta y al final te contaré cómo participar en el sorteo.

Como es habitual, con los resultados prepararé un ebook que podrás descargar libremente igual que ya puedes acceder a los de años anteriores.

Media News S45 A17

Cine
Suele ser interesante conocer la historia detrás de las películas. Siempre hay algo que no te esperas y que hace que nunca más la vuelvas a ver igual. Es lo que me pasa después de saber el origen del código de Matrix. Cuentan que no es nada informático, si no sacado de un libro de cocina. ¿Me están diciendo que el código de la mujer del vestido rojo está sacado de una gamba? ¿Que Tank pasaba horas mirando recetas y luego tenía que comer esa pasta? No me extraña que algunos sueñen con filetes. ¿No será una estrategia subliminal para vender más palomitas? La próxima vez que vea la peli, tendré a mano un poco de sushi, por si acaso me entra hambre después de haber pausado la imagen para buscar algo con lo que acompañar los periplos de Neo.

Internet
Cuando una pantalla de móvil pasa por mi lado, suelo mirar qué hay. En transporte público en fácil ver gente leyendo algún medio informativo, consultando sus redes o jugando. También me fijo en qué notificaciones tiene pendientes. La mayoría tienen muuuchas y me pregunto si no las miran, ¿para qué las tienen activadas? Es evidente que hay que simplificar la vida… ¿no te lo han sugerido antes? Seguro que sí, incluso quizá lo has pensado para aplicártelo. En la vida digital, esto pasa reducir mensajes innecesarios tipo darse de baja de newsletters que no leemos o intentar automatizar algunas respuestas rápidas. Pero también pasa por revisar el móvil y sus notificaciones para que no estropeen ese mensaje zen que tan relajante parece. Eliminando lo superficial, nos quedaremos con lo importante. Priorizar en la vida digital es igual de básico que en la real.

Televisión
Leo un tuit sobre que la mayoría de risas para series se grabaron en la década de los 50 y me pongo a pensar en cuándo fue la última vez que oí ése sonido. Risas enlatadas… a ver, déjame recordar… mmm… no… no se me ocurre qué sitcom las usa. Las últimas que he visto que son “Speechless” y “The Mick” y no recuerdo que las tuviesen. Se abren dos posibilidades: 1/ que hubiese y que me hayan pasado totalmente desapercibidas, lo cual diría mucho de la banda de sonido y 2/ que no hubiese y entonces podríamos debatir sobre si son necesarias o no estas artimañas para incidir en el humor de una situación aparentemente cómica. Por cierto, sí tengo claro que hay risas enlatadas en series para adolescentes, quizá para educarles en qué es gracioso.

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Todos hemos oído/dicho alguna vez la frase “una imagen vale más que mil palabras”. Pero quizá no se había mostrado tan gráficamente como hasta ahora en el anuncio de ShutterStock: a un lado, la foto de una persona; al otro, mil hashtags que se usan para etiquetar a la imagen. Me ha recordado a la campaña de Audi “untaggable” que estos días vuelve a emitirse. Ambas intentan decir algo parecido: no todos encajamos en una categoría. Es un mensaje un poco tramposo porque la publicidad no hace otra cosa que encasillarnos y vendernos lo que cree que nos gusta porque estamos dentro de un determinado segmento. Además, si dedicas un momento a leer las palabras que acompañan la imagen, verás que hacen que varíe su interpretación así que, malas noticias, las palabras siguen haciendo falta para contextualizarlo todo, también a las personas.

“Plan de contenidos para medios sociales”, mi nuevo libro

Portada de mi libro "Plan de contenidos para medios sociales"
Portada de mi libro “Plan de contenidos para medios sociales”

Lo mencioné mientras lo preparaba en Twitter y por aquí hace unas semanas al avisar del lanzamiento del “Manual de blogging“: ¡tengo nuevo libro (y van 14)! Como suele ocurrir en los libros de no ficción, su título es muy claro: “Plan de contenidos para medios sociales“. Es el 3º que publico con la editorial UOC y sigue el formato habitual de su colección EPI (El Profesional de la Información).

Puedes ver el índice en la página del libro pero básicamente sigue las columnas que debería tener un plan de contenidos. Así, explico desde los objetivos de las piezas a su frecuencia de publicación, pasando por la temática, el canal o la fuente del contenido, y mucho más.

Paso a paso, como es mi costumbre, voy mostrando cómo rellenar el plan para que cualquiera pueda hacerlo. Por eso el libro se complementa con una plantilla en XLS que puedes descargar y personalizar según creas conveniente para que se adapte a tu empresa.

Plan de contenidos para medios sociales” está pensado para ser una extensión de los otros libros que he publicado sobre contenidos. Tanto después de leer “Estrategia de contenidos” como “Marketing de contenidos“, incluso con “Manual de blogging” es fácil que tengas ganas de ponerte a trabajar y con ellas aparezca la necesidad de hacer un plan para implementar todo lo aprendido. Seguramente por eso es mi libro más práctico, y eso que todos intento que lo sean.

Lo puedes comprar en papel en Amazon, en la web de la editorial y en librerías.

Cuando termino de escribir un libro, me quedo con una sensación de vacío. Pero la verdad es que ya tengo en mente un par de ideas para nuevas aventuras editoriales. Ya te iré contando…