Media News S27 A15

Televisión
Hay capítulos que se hacen cortos y otros largos, aunque duren los habituales 40-45 minutos. De los ‘cortos’ no digo nada porque acaban siendo pequeñas joyas. Pero de los ‘largos’ empiezo a cansarme. Cada guionista tiene sus trucos para alargar la trama y cubrir el tiempo mínimo del capítulo. La sensación desde el otro lado del sofá es que el guión no avanza, no engancha. Un ejemplo clarísimo son los finales de escena: después de un intercambio de miradas que en el guión deben describir como ‘pensando’, ‘dudando’ o hasta ‘dando pena’, ponen varios planos recurso de la ciudad en la que tiene lugar la serie. Con tanta transición y miradas me sobra tiempo para pensar si merece la pena seguir viendo la serie.

Internet
Siguiendo un poco la línea tratada la semana pasada, hoy este apartado trata de las marcas que hacían girar la economía de la WWW hace 20 años comparadas con las de hoy en día. Con la manzanita hemos topado pero también con la venta online y las redes sociales, claro. Ver que el último del top15 actual es superior a la suma de todo el top15 de 1995 da para reflexionar hasta qué punto la tecnología se ha metido en nuestros mercados. También podría pensarse en los motivos por los que algunos han desaparecido de la lista o la ubicación de estas empresas. Y es que, sin un contexto claro, es difícil que estos datos tengan todo el sentido que merecen. Una tabla aislada no es suficiente.

Cine
Sueños, deseos y emociones van de la mano en el cine. Y los sentimientos son una pieza más dentro del engranaje de esa fábrica. Todas las películas incluyen de forma más o menos evidente uno de esos ingredientes. La ‘imagen’ que publican en Blog de Cine trata de eso precisamente: cómo todas las películas de Pixar girar alrededor de los sentimientos hasta llegar a la última que se pregunta qué pasaría si los sentimientos tuviesen sentimientos. ¿Metasentimientos? ¿Por qué no? Todo es posible en el género de la animación (y en la ficción en general), ahí está la magia. No es como cuando veíamos “Érase una vez el cuerpo humano” y así comprendimos mejor cómo funcionamos por dentro: explicar los sentimientos no es una ciencia, es un arte (en este caso, cinematográfico).

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Hace unos días leí en La criatura creativa sobre una proyecciones en la mesa para entretener a los comensales mientras esperan la comida. Y justo ayer en “MasterChef” aparece el restaurante más caro del mundo que, no solo utiliza la mesa, llena las paredes y el techo de imágenes para una experiencia culinaria. La palabra clave aquí es ‘experiencia’ y, ésta en concreto, tiene ese punto futurista que tanto gusta. ¿Y la parte publicitaria? Puede existir, hasta cierto punto. No digo poner en esa mesa, por ejemplo, un bote de alguna marca. ¡Eso sería vulgar! Pienso en las posibilidades narrativas a explotar en una mesa llena de ingredientes y marcas interactuando con los comensales.

[Contenidos] Educa a tus clientes potenciales utilizando el marketing de contenidos

Hoy quisiera hablarte de la parte educativa del marketing. De hecho, hay quien llama así, marketing educativo, al marketing de contenidos. Se puede entender si lo vemos como una manera de explicar metodologías y procesos que, en otra época, se mantenían en secreto.

Formas de educar

Mostrar cómo trabajamos o cómo entendemos el sector en el que operamos es una forma de educar. Por eso sugiero tomar lo de ‘educar’ en el sentido amplio:

Estas son algunas formas de educar a nuestros usuarios, solo hay pensar en los posibles formatos: texto, infografías, vídeos, presentaciones, ebooks… cualquiera sirve.

¿Por qué educar a los usuarios?

Podría darte una respuesta rápida tipo “porque si no alguien lo hará por ti”. Pero voy a responderte con otra pregunta: “¿cuál fue tu profesor favorito?”. Hay muchos motivos detrás de ese buen recuerdo pero seguramente lo guardamos en la memoria por ayudarnos a crecer como personas (desde diferentes perspectivas).

Con el marketing de contenidos enfocando la estrategia a la parte educativa, podremos conseguir algo similar porque también ayudamos en su día a día a las personas a desarrollarse, aunque sea en su vertiente profesional. Lograremos su reconocimiento, su confianza y así nos recordarán como una fuente útil, un lugar/una persona a la que acudir en caso de duda y de necesidad de compra.

De la educación a la inspiración hay un paso, pero tienes que ayudar a tus lectores a darlo.

¿Cómo educar o inspirar a nuestra audiencia?

Empezando por el principio: educar sobre nuestro propio producto y negocio. Para explicar qué hacemos, muchas veces se recurre a una frase orientada a ventas pero no suele ser muy educativa.

La forma más fácil es imaginarse que se le está explicado a nuestro cliente ideal pero también hay que probar con lo difícil y tratar de explicarlo a un niño que no nos hace caso porque le interesa más otra cosa o a una amable viejecita que nos presta toda su atención pero vive en otro siglo.

Y acabando por el final, claro: educando para ampliar mentes y que comprendan el sector, no solo nuestra empresa. Hay quien esta parte no la tiene clara porque incluye a la competencia pero no mencionarla no implica que el usuario no la conozca.

Originalmente publicado en mi newsletter sobre marketing de contenidos número 232 (19 de enero de 2015).

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Media News S26 A15

Televisión
Poder elegir la cámara desde la que seguir un evento es una opción interesante para ciertos deportes (y ciertos telespectadores). Pero eso es ‘solo’ cambiar la imagen, ¿no sería igual de interesante que pudiésemos cambiar también la pista de audio? Podría ser una forma de ‘sintonizar’ con otros canales que estuviésen emitiendo el mismo partido o carrera, por ejemplo. Si la señal es internacional, ¿por qué no se puede oír a cualquier otro comentarista? Por un lado, oírlos en otro idioma seguro que aportaría tanto como verlos desde otro ángulo. Por otro, oírlos con voces menos estridentes también sería una arreglo interesante para dejar de escuchar a comentaristas histéricos.

Publicidad
Hacer un maratón de buenos anuncios es algo que cada vez cuesta más. Cuando se recopilan premios, entonces sí. Pero en el día a día, durante los cortes publicitarios, es más fácil que nos encontremos con anuncios de dudosa creatividad. Si aún así quieres ver unos cuantos seguidos, mírate los Premios Sombra de este año que son como los Razzies para el cine: premian los peores anuncios. He visto algunos que (afortunadamente) desconocía, pero otros que llegué incluso a comentar por esta sección semanal. Como en cualquier premio, quizá los anunciantes tengan la suerte de ser premiados en otros certámenes o, lo que realmente importa, en los resultados.

Cine
No es la primera (y seguramente no será la última) vez que me quejo de la manía de traer de vuelta películas clásicas para tratar de adaptarlas a las nuevas generaciones (por expresarlo de alguna forma). Lo mismo pasa con las segundas partes que son totalmente innecesarias pero que se rescatan como si hiciese falta para reanimar la ilusión de unos buenos personajes. Vivir de viejas glorias parece rentable pero se acabarán agotando o se llegará al absurdo de hacer quintas partes de terceros reboots. Al leer mis feeds de cine, algunas veces tengo esa sensación y sigo pensando que es lamentable que no se busquen nuevas historias para nuevos personajes.

Internet
Curiosa lista de programas que hacen el mundo girar y que si fallasen provocarían más de un problema grave. Algunos sí sabemos que existen y los usamos a diario pero otros la mayoría de los mortales ni sabemos qué hacen. Con la saga “Terminator” o hasta la serie “Person of interest” en mente, esta situación debe preocupar a más de uno. ¿La dependencia que tenemos es una ayuda o un peligro? Hay argumentos para las dos opciones, no es un debate que se pueda ganar fácilmente. Pero sí que deberíamos tenerlo de tanto en tanto y plantearnos hacia dónde vamos y qué sacrificamos en cada situación.

[Contenidos] 3 tipos de blogs y su estrategia de contenidos

Hoy quisiera hablarte de blogs. Espero que después de 10 años con el mío y 5 con los blogs de mis clientes, pueda darte algunas pistas que te ayuden a aprovechar mejor esta fantástica herramienta de marketing de contenidos.

Por simplificar, reduzco los tipos de blogs a 3 y apunto brevemente la estrategia de contenidos que pueden seguir para diferenciarlos.

Blogs personales

Son el origen de los blogs: llevar un registro de las cosas que pasan a su autor. Desde esta perspectiva, los blogs que ofrecen una opinión personal pueden considerarse de este tipo. El ejemplo más sencillo es el blog que cualquiera empezaría sobre un hobby o simplemente para comentar la actualidad, indistintamente sobre lo que ocurre en el mundo o en la vida de que escribe.

  • Objetivo: desahogo personal.
  • Público objetivo: el propio blogger y su entorno más cercano.
  • Línea editorial: lo que pasa por la mente del blogger o vive en su tiempo libre, aunque alguna cosa del trabajo puede surgir también.
  • Calendario: la mayoría de las veces solo se actualizan cuando el blogger tiene tiempo así que no se beneficia del uso de un calendario editorial.

Los blogs personales son buenas formas de probar la herramienta y experimentar para mejorar. Pueden derivar en alguno de los siguientes (por ejemplo, algunos blogs de moda o de cocina) pero una gran mayoría quedan olvidados.

Blogs corporativos

Como todo lo que tenga que ver con una empresa, los blogs corporativos están supervisados por una estrategia global. También pueden publicarse opiniones y noticias de actualidad pero solo sobre el sector y bajo un prisma más enfocado a rentabilidad, es decir, ‘que sirva para algo’ por lo que están marcados por los superiores de quien escribe.

  • Objetivo: reputación, posicionamiento, SEO, tráfico web…
  • Público objetivo: clientes y potenciales clientes de la empresa, aunque también hay blogs orientados a prensa y a comunicación interna.
  • Línea editorial: lo que pasa dentro y fuera de la empresa que sea interesante para la audiencia. Pueden escribir trabajadores pero sobre su día a día dentro de la empresa y no sobre su tiempo libre.
  • Calendario: para conseguir los objetivos que se marquen, debe organizarse el tiempo para mantener una cierta frecuencia.

Los blogs corporativos no son lugares para publicar solo noticias corporativas. La recomendación, lógicamente en una newsletter como la mía, es dedicar más posts al marketing de contenidos y así lograr mejores resultados.

Blogs profesionales

Podría decirse que la mezcla de blog personal y corporativo es el blog profesional: lo escribe una persona pero con objetivos de empresa. Es típico de profesionales que desarrollan una marca personal dentro de su sector, como podríamos ser los autónomos (el mío por ejemplo) o emprendedores.

Objetivos, público objetivo y línea editorial coinciden bastante con los blogs corporativos pero depende del blogger introducir más o menos puntos personales, según su propio criterio. Eso sí, no hay que confundir dar una visión personal con tratar un tema personal.

Este tipo de blogs son los que más éxito tienen porque mezclan dos cosas importantes: opinión e información. Los blogs personales tienen mucho de lo primero y los corporativos de lo segundo. Los blogs profesionales, en cambio, juegan con la parte subjetiva y objetiva para atraer a su audiencia.

Con un poco de suerte, hay una evolución entre los 3 tipos: personal > profesional > corporativo. Por ejemplo: se prueba una herramienta sencilla tipo Blogger, se empieza a sacar rendimiento de ella profesionalizándose con WordPress y después de comercializa algún servicio asociado o se registra otro dominio para la empresa.

Originalmente publicado en mi newsletter sobre marketing de contenidos número 231 (12 de enero de 2015).

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Media News S25 A15

Televisión
Decir que no a un papel es algo que pocos actores se puedan permitir: la historia te recuerda tanto por lo que has hecho como por lo que no. Pero ahí está Kiefer Sutherland diciendo que no quiere volver a ser el héroe Jack Bauer. No se le puede culpar al pobre, ha cambiado lo suyo desde la primera temporada. Claro que la tele también te recuerda por las cosas que dices y ahí pasamos de las series a ciertos programas que son un cúmulo de despropósitos. Esos tertulianos, por llamarles de alguna manera, no cobran suficiente para la imagen que dan de si mismos. Pero ahí siguen, día tras día dejando sus vidas al aire como si les importasen a alguien más que a los que les conocen.

Publicidad
La nostalgia en la publicidad me puede. No puedo evitarlo. La última ha sido con el primo de Zumosol, versión 2015. Evolucionemos, claro que sí. Porque eso no es cambiar, solo renovarse para adaptarse a la nueva realidad. Si fuese cambiar, no saldría el primito en cuestión. Por eso solo le han quitado músculo y le han puesto barbita. Eso sí, junto a una furgoneta hippie Volkswagen porque lo de esa época sigue estando de moda. La anterior nostalgia es un poco más sutil porque viene por el oído vía BSO del spot de la fauna de Fanta… aunque las notas de “El Hombre y la Tierra” no sé si sonarán a los chavales que trotan por el campo.

Internet
Sigo con la evolución porque hay mucho de eso en la Red. Lo que en 2011 hacía ganar premios, hoy parece una minucia. El ejemplo de la cocina es clarísimo. En 2011, Gallina Blanca innovó con un bot en Twitter que nos daba recetas dando los ingredientes. En 2014, la campaña Som gent de profit nos anima a revisar lo que tenemos en la nevera para hacer una comida de aprovechamiento. Y también desde el año pasado, enviamos por WhatsApp una fotografía de la nevera en cuestión y Hellmann’s pone a un chef a pensar en qué podríamos prepararnos. Si esto no es evolucionar a ritmo del consumidor, ya me dirás cómo lo podemos llamar.

Cine
Ya es época de cine de verano. Los niños acaban el cole, algo hay que hacer con ellos para entretenerlos, ¿no? Pues a la sala de cine que está fresquita y, con un poco de suerte, se estarán quietecitos y calladitos. Al cine veraniego le salen las palomitas por todas partes y no solo cuando son pelis de dibus, también en las que no deberían ver los niños pero que ven porque no se les puede prohibir la entrada a las salas. Es lo malo que tiene esta época del año en la que las pelis sin pretensiones de guión se vuelven taquillazos: se le van a una las ganas de compartir sala con adolescentes que no habían ni nacido cuando se estrenó “Jurassic Park” (una joya de… ¡1993!) pero que les parece una buena idea “Jurassic World” (de momento ya con récord).