«Pilares del contenido. Cinco recursos para fortalecer a tu equipo», mi libro para medianas y grandes empresas

Portada del libro "Pilares del contenido", de Eva Sanagustin

No sé si es el mejor momento para lanzar un libro, pero sí sé que ahora las empresas necesitan recursos para que su equipo se mantenga cohesionado.

Llámalo recurso, documento, entregable… para mí, es un pilar porque sostiene la estructura interna y hace posible el crecimiento de todos, partiendo de los trabajadores, pasando por departamentos y llegando hasta los usuarios y clientes.

He identificado los que tienen que ver con el contenido y les he dedicado un libro entero: «Pilares del contenido». Son:

  1. Roadmap para guiar tus contenidos y que cumplan su visión.
  2. Buyer persona para conocer a tu audiencia y crear mejor contenidos.
  3. Guía de estilo para expresar tu personalidad y ser más coherente.
  4. Calendario editorial para organizar tus contenidos y a tu equipo.
  5. Programa de embajadores para implicar a tus empleados y que utilicen los contenidos.

Es un libro monográfico muy diferente a los que he escrito hasta ahora. Aunque el escenario es igualmente el de una estrategia de contenidos, me centro en la creación de esos recursos más que en la definición de la estrategia. Así, en «Pilares del contenido» casi no te explico cómo concretar objetivos, doy por hecho que los tienes. Tampoco dedico muchas palabras a elegir tu voz y tono, solo a cómo transmitir esas decisiones. Ni me preocupa cómo seleccionas a tus empleados, pero sí que les ayudes a crear contenidos.

Trata temas de marketing y comunicación, como es de esperar cuando se habla de contenidos. Pero también de RRHH, branding, periodismo o ventas. Es un libro transversal, lo mejor para entender el valor de los contenidos en cualquier área de la empresa.

«Pilares del contenido» no es para quienes empiezan (nivel básico de madurez), está escrito pensando en los que ya utilizan contenidos (nivel intermedio) y quieren aprovecharlos (nivel avanzado). Empresas medianas y grandes serán las que puedan aplicarlo más fácilmente, de ahí el subtítulo «Cinco recursos para fortalecer a tu equipo»: sin un equipo dedicado a los contenidos, no podrás sacar partido a todo el libro (solo a algunas partes).

Todos los capítulos incluyen:

  • Una completa descripción de cada recurso desglosando todos sus elementos o índices.
  • Una clasificación de los recursos complementarios de cada pilar para verlos en contexto.
  • Una lista de herramientas relacionadas.
  • Un resumen final con los pasos para ponerse en marcha.
  • Además, en la página del libro hay enlaces a ejemplos y plantillas.

Quería huir de la teoría y centrarme en la práctica, hacer casi un tutorial de cada recurso para que no hubiese dudas sobre cómo utilizarlos y que así las empresas se queden sin excusas para valorar los contenidos dentro de todos los departamentos.

¿Por qué otro libro sobre contenidos?

Aunque lleven «contenido» en el título, todos son distintos. Recursos como la buyer persona aparecen en alguno de mis libros anteriores, pero otros como el roadmap solo en «Pilares del contenido«. No puedo decirte cuál has de leer porque están escritos para complementarse: elige según tus objetivos (y fijándote en el subtítulo). Con este último, por ejemplo, conseguirás aplicar la estrategia de contenidos a otros departamentos, elegir mejor dónde dedicar los recursos internos y ganar embajadores entre tus empleados.

Acabo el post como lo abría: la situación actual ha hecho que mi libro 15 se encuentre confinado, así que el 16 lo adelanta. Ambos están muy relacionados, pero «Pilares del contenido» está autoeditado así que tengo total libertad y, tras valorar pros y contras, me he decidido a sacarlo adelante. Puedes encontrarlo solo en Amazon: papel o Kindle (gratis con KindleUnlimited). ¡Feliz lectura!

Media News S27 A20

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Si te digo «spot reciclado», seguramente lo primero que pienses sea en que lo emiten durante varias temporadas o quizá que reciclan una idea para actualizarla (como con Budweiser o Cola light). Si lees este blog con regularidad, incluso puedes recordar que Ecovidrio hizo una campaña reaprovechando los spots de otras marcas para crear el suyo y demostrar qué es el reciclaje (y de paso ponernos nostálgicos). Pues lo de Ikea también se puede considerar un spot reciclado porque la división de Canadá ha aprovechado imágenes de spots de otros países para su última campaña. Es un ahorro, pero también una buena idea.

Internet
Las videollamadas son divertidas para todos los que se reúnen, al menos hasta que aparece un troll. Ahora es tan fácil escaquearse como lo fue siempre, pero deberíamos recordar cuando no podíamos salir y esa pantallita era casi nuestra conexión con el exterior. Se convirtió en un formato televisivo y abrió plano para mostrarnos las casas de muchas caras conocidas haciendo desde ahí sus programas, anuncios y también películas. Todo gracias a la Red, por eso se me hace difícil imaginar cómo se vivió a principios del siglo pasado (ya, para eso están las novelas).

Televisión
Sigo con los viajes en el tiempo porque la semana pasada terminó «El Ministerio del Tiempo» y, en contra de lo que se puede leer, a mí no me ha parecido la mejor de las cuatro temporadas. Sí, hay escenas propias del género que merecen la pena, como imaginar el futuro. Pero cada vez pensaba más en las incongruencias temporales que en disfrutar de la Historia (sí, con mayúscula). Perdía interés, pero reconozco que la terminé viendo toda. Eso sí, no la voy a echar de menos porque parece que esta vez la despedida es definitiva, al menos con los personajes que ya conocemos.

Cine
Es época de volver al cine, se supone. Casi todas las salas vuelven a abrir, aún sin estrenos propios del verano y tirando de nostalgia. La buena noticia es que eso está funcionando al otro lado del charco, así que es posible que los cines de aquí también se lleven una alegría. Es una buena noticia para el sector, pero aún es mejor que abran cines nuevos. Considerando que han cerrado bastantes en la última década, da un poco de esperanza pensar que las salas grandes tienen cabida en un futuro acostumbrado a pantallitas de videollamada. Por cierto que los videoclubs físicos tampoco han sobrevivido bien últimamente, pero parece ser que los online funcionan.

[Contenidos] ¿Por qué defiendo el buen uso de los contenidos en las empresas?

Esta fue una de las preguntas que me hizo Mila para el programa «Todo irá bien» de Plaza Radio el pasado sábado: ¿por qué creo tanto en los contenidos para las empresas? Mi respuesta: porque sirven para expresarnos, explicar lo que pensamos y cómo nos sentimos, seamos marcas personales o corporativas.

Defiendo el buen uso de los contenidos en las empresas para que no se limiten a verlos como herramientas para vender o persuadir (spot, banner, web). Si lo vemos como una conversación real entre iguales, las empresas necesitan contenido para comunicarse con la audiencia. Por eso, el contenido ha de planificarse si queremos que aporte valor a la conversación y no sea una improvisación porque entonces se puede tender a lo fácil, léase al egocentrismo (vender).

Otro motivo para confiar en el contenido y en concreto en el marketing de contenidos es que inspira a las personas, crea experiencias para la audiencia y además funciona: tiene incidencia en la experiencia del cliente, en la reputación de la empresa, en su marca empleadora… y sí, en los ingresos. Puede costar de arrancar, pero es rentable.

Además, también hay que decirlo: los que trabajamos en contenidos somos buena gente, nos llevamos bien con los que nos rodean (siempre que respeten nuestro espacio y nuestra aportación) y dejamos una buena huella allí por donde pasamos, sea en el departamento que sea.

¿Por qué crees tú que hay que defender el buen uso de los contenidos en las empresas? Clic para tuitear

En la apenas media hora que dura la entrevista, comparto mi opinión sobre la diferencia entre redactor y copywriter, sobre la relación del contenido y el SEO o sobre cómo podemos convencer a un CEO de que invierta en contenidos, entre otros temas. Puedes escuchar el podcast desde varios servicios.

Agradezco a Mila y a Paco la posibilidad de defender a los contenidos en la sección de Marketing online del programa y más aún el haberme dejado hablar de mis libros pasados, nuevos y futuros.

Media News S26 A20

Televisión
24, 22, 20, 13, 10, 8, 6, 3 o 2: cualquiera de estos números sirve para contar los capítulos de la temporada de una serie de televisión. Coinciden bastante con los plazos para emitirla, pero complica saber cuándo llegará el desenlace (si llega). Con las series que duran medio año ya se sabe que no hay que esperar grandes complicaciones, pero hay más posibilidades de que nos la líen en las más cortas. En los estrenos, suele decirse cuántos capítulos tiene la novedad, pero podría añadirse esta información en la descripción. Ya fue todo un avance conseguir un consenso al enumerar cada episodio TemporadaXCapítulo y quizá un TemporadaXCapítulo/TotalCapítulos sea excesivo, pero reconozco que hasta algunas de 8 me da pereza verlas.

Cine
Comentaba hace unos meses las versiones de «Las cuatro plumas» y hoy es el turno de «Dos seductores» (1964), «Un par de seductores» (1988) y «Timadoras compulsivas» (2019). Entre la película original con David Niven y la nueva versión con Michael Caen hay muy pocas diferencias, tan solo el gusto por el arte y el guiño final. El resto es prácticamente un calco: considerando que entre ambas pasaron 24 años, es normal que «nadie se entere». Con la última versión han pasado unos cuantos años más así que las nuevas generaciones tampoco recordarán la anterior. Y es una lástima porque creo que es la mejor de todas: de hecho, la nueva, aunque actualiza algunas cosillas, calca la de Steve Martin, no la de Marlon Brando.

Internet
Las ideas cortas son la base del microblogging. «Qué está pasando», nos pregunta Twitter y contestamos porque para eso entramos/abrimos su app, para saber qué se cuece. Apunta Carlos en un hilo sobre la estrategia de esta red social en los últimos tiempos (más caracteres, hilos, voz) algunos datos interesantes sobre qué uso hemos hecho del espacio adicional que nos han proporcionado: hay menos abreviaturas, somos más educados y hasta iniciamos más preguntas. Parece que su idea ha funcionado y ahora nos expresamos mejor. Una parte del mérito es suya, vale, pero quizá también los usuarios hemos cambiado en estos años y nos hemos vuelto más ¿sociales? gracias a todas las redes sociales a nuestro alcance.

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Cada cierto tiempo aparecen gráficos que «descubren» mensajes en los logos de marcas conocidas. Pero hasta ahora nunca había visto que Pepsi tuviese otra lectura si se le da la vuelta. Vale, sí, hay que hacer unos pequeños ajustes, pero son tan mínimos que es muy fácil convertir el nombre en «isdad» para celebrar así el Día del Padre. Es un cambio que sorprende porque también «ha estado siempre ahí», pero no lo habíamos visto antes. Entonces, ¿qué caso hacemos a los logos si no somos capaces de ver más allá de lo evidente? ¿Se preocupan las marcas más de la cuenta en crear sentido a sus nombres y representaciones visuales? ¿Es cuestión de planteárselo como un impacto subliminal que quizá solo llegue a unos cuantos?

[Contenidos] Cinco preguntas que confirman que vives en la década pasada

¿Te apetece hacer un viaje en el tiempo? No será muy lejos, solo a la década pasada. Vayamos a principios de 2010. Sí, había redes sociales, aunque no eran como ahora. Es fácil imaginarse una Red sin Google+, pero ¿y sin Pinterest, Instagram o SnapChat? Estaba Facebook y Twitter, como cuando estaba la primera y la segunda cadena. Sí, también había blogs, pero vivíamos en la blogosfera. Quedémonos ahí por un momento.

¿Por qué te llevo a aquella época? Para que recuerdes las dudas que tenías entonces y consigas superarlas de una vez por todas y así hagas que tus contenidos sean mejores hoy, ahora, no la década que viene.

En estos años me han hecho muchas preguntas, las más típicas:

¿Qué extensión ha de tener un post?

No puedes medir un contenido por el número de palabras que tiene, tampoco una novela ni una película por su metraje. Escribe lo que sientas que tienes que escribir y listo. Sí, los redactores profesionales cobramos por palabra, pero porque hemos de cuantificar de alguna manera nuestro tiempo.

Existe una variante a esta pregunta: ¿cuánto hay que publicar? Lo que puedas y seas capaz de gestionar para conseguir tus objetivos.

Si pongo enlaces, ¿se irán y no volverán?

La respuesta fácil es que no, seguro que volverán. Pero puedes usar la opción de abrir en una ventana nueva para prevenir. La respuesta ¿mal educada? es contestar con otra pregunta: «¿lo haces tú?» Si dice que sí, no hay debate posible, no cambiará de opinión (el ladrón cree que todos son de su condición); si dice que no, aún hay esperanza aunque puede ser complicado ajustar la confianza que tiene en el usuario porque ya empieza dudando.

Los content curators sabemos cuánto se gana enlazando, por eso quienes se plantean esas cuestiones nunca lo podrán ser.

¿Cuál es el mejor momento para publicar?

Con las estadísticas hemos topado: publica, revisa tus datos y decide cuál es el mejor momento para publicar en tus canales. Repito: tus datos y tus canales porque se trata de tu audiencia. No todas las comunidades son iguales, afortunadamente, así que no hay un momento ideal para todo el mundo. ¡Qué saturación de contenidos supondría que todos siguiésemos las mismas recomendaciones!

¿Necesito un perfil en todas las redes sociales?

No. Experimenta si quieres y tienes tiempo, pero no, no has de estar en todas las redes sociales que van a apareciendo. Más que nada porque las dejarás de lado en cuanto te des cuenta del tiempo que se necesita para tener una presencia real y no solo testimonial.

¿Penaliza utilizar herramientas de gestión de perfiles sociales?

No está del todo demostrado es la respuesta más directa, pero da pie a que los seguidores de la teoría de la conspiración se vengan arriba y nunca estarán contentos: un «sí» les hará desconfiar de herramientas que claramente son útiles y un «no» les hará desconfiar de ti por no estar tan al día como ellos.

El problema de los algoritmos, sean de Google o de cualquier red social, es que cambian constantemente así que lo que antes era válido puede no serlo ahora.

No existe la respuesta perfecta

Preguntar es muy fácil, quizá demasiado en esta era tan social. Algunas preguntas se hacen porque no se sabe la respuesta, pero otras es porque se busca confirmar la que ya se tiene. Para los dos tipos de preguntones sirve la misma respuesta: deja de cuestionarlo todo, acepta una opción y ponte en marcha porque no existe la respuesta perfecta. Hay que conocer bien la situación de quién pregunta, no hay una solución mágica que responda a todos.

Lo que también es seguro es que las preguntas necesitan un contexto temporal porque caducan y parecen taaan del siglo pasado (o de hace un mes).

¿Aún sigues preguntándote por la extensión de un post o cuál es el mejor momento para publicarlo? Déjalo ya, no existe la respuesta perfecta. Clic para tuitear

Media News S25 A20

Cine
En Almería está el único desierto de Europa y hace poco ha sido nombrado tesoro del cine. Allí, en Tabernas, se han grabado montones de películas, aunque entre las más conocidas diría que está la trilogía del dólar y, más recientemente, la serie «Juego de tronos» (por cierto, con muchos otros lugares de España). Los escenarios pueden llegar a ser protagonistas, ocurre por ejemplo con Nueva York en «Jungla de Cristal: La Venganza» que cumple un cuarto de siglo. Resulta interesante que sea así también con un desierto, donde hay poco más que arena y algún que otro matorral porque, en pantalla grande, aún parece más seco y vacío de vida.

Internet
TikTok, «todo el mundo» hablando de TikTok. Entonces, ¿otra red social en la que zambullirse y ver qué hay? Hay antecedentes buenos y malos. Antes, Instagram. Antes, SnapChat. Antes, Periscope. Antes, Vine. Antes, Medium. Antes, Pinterest. Antes… muchas otras y las que me he dejado por el camino. Es el mismo ciclo de siempre: aparece y destaca por algo/alguien, se habla como si fuese la red más necesaria del mundo y durante un tiempo lo es para algunos, aunque para otros sigue pasando desapercibida. Lo divertido de todo esto es que seguimos igual: hoy, ¿cuántos se están planteando abrir un Pinterest y cuántos se arrepienten de haberlo hecho?

Televisión
Hacer zapping es un deporte de riesgo cuando navegas entre cientos (literalmente) de canales. Es demasiado fácil encontrarse con un fragmento que tendrías que haber evitado, sea porque lo estás grabando y no quieres enterarte de nada o porque al ver unos segundos descubres que lo deberías estar haciendo porque te gustaría verlo entero. Se me ocurre que pondrían añadir una funcionalidad extra al mando, podría llamarse «anti spoiler» y te saltaría los canales que no deberías ver. Claro que entonces, puestos a evitar, también podrían ocultarse aquellos que pasamos más rápido de lo habitual porque ya sabemos que no nos gustará nada de lo que den. Sería el botón «burbuja».

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Me avisa el bloqueador de anuncios que he llegado a una cifra redonda de bloqueos. Cierro el aviso pensando que es una de esas situaciones que se puede ver en positivo (celebrarlo me demuestra todo lo que he conseguido no ver), pero también en negativo (efectivamente había mucho que evitar y eso no puede ser bueno). Así que una vocecita me dice que está bien y otra que está mal. La primera es la que me permite leer un blog sin anuncios, la segunda la que me obliga a desactivar el bloqueador para hacer lo mismo con un medio digital. Sí, parece que todavía hay clases en lo que a publicidad refiere.