[CINE] Oscar al marketing

Gracias a los Oscars, todos los medios dedican estos días más espacio al cine que en todo el año. La historia, las quinielas, los nominados y los presentadores; los vestidos, las joyas y las fiestas previas… todo hasta llegar a la alfombra roja de mañana por la noche.

Perdón, también se habla de las películas pero menos que de la parte ‘rosa’ de los premios. Cuando se hayan repartido los premios, ya se encargarán de decirnos aquello de «Del ganador de un Oscar por…» o «Del nominado por…», vale tanto el uno como el otro. Mientras la película pasa a segundo término, sobretodo ahora que ‘ya está vendida’.

En El Periódico de hoy, Albert Guasch comenta en su artículo las fases por las que pasa una película desde que el estudio decide que es nominable hasta que gana, usando como ejemplo «Dreamgirls». Me quedo con el siguiente párrafo (en la línea de las dudas razonables de Edward Norton):

«Conviene desengañarse: es de ilusos creer que un Oscar se concede solo según los méritos artísticos. Sería como creer que un político gana unas elecciones por su programa electoral. Para lograr una estatuilla hacen falta asesores, una estrategia, anuncios, presencia televisiva, ir a fiestas, sonreír… O sea, muchos dólares

Así que lo mejor sería hacer dos quinielas: una para quién se lo merece y otra para quién lo ganará. Pero como no he visto suficientes pelis para saber lo primero y mi voto no cuenta para lo segundo, lo mejor será esperar simplemente a que sea lunes por la mañana para saber, como dice Guasch, «qué campaña fue más efectiva«.

Para saber qué películas quiero ver no me hace falta que esten nominadas o sean ganadoras de Oscars, o de cualquier premio. Aunque no todo el mundo piensa igual y hay quien para ir al cine necesita un buen argumento (léase comercial y no referido a guión).

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