[Contenidos] Mezclando marketing de contenidos y autopromoción

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Hoy quisiera hablarte de dos conceptos extremos: marketing de contenidos y autopromoción. Está claro que no son lo mismo pero sí puede crearse una escala entre ellos de 0 a 100 para desdibujar los límites hasta un punto intermedio en el que pueden llegar a confundirse.

100% marketing de contenidos

Como seguro que ya sabes a estas alturas, el marketing de contenidos trata sobre lo que a nuestra audiencia le interesa. Ofrece contenidos educativos, que ayudan y aportan valor al lector y cliente potencial. El formato no influye para determinar ‘cuánto’ marketing de contenidos ‘tiene’ pero quizá sí puede variar el porcentaje si valoramos el origen del contenido:

  • Creado por terceros y recomendado por la empresa. Sería un ejemplo de curación de contenidos, por ejemplo, un retuit con una infografía o vídeo sobre nuestro sector en general… y sin que nos mencionen. 100%, claro.
  • Creado por la empresa, sin hablar directamente de nosotros aunque, está claro, sí dentro de los temas que nos son propios. Tendría quizá un puntito menos que el anterior.

Este tipo de marketing de contenidos es, digamos, más maduro que el de otros porcentajes. Aunque también puede criticarse el hecho de no mostrar interés comercial en la publicación… sobre todo a la hora de tratar de rentabilizar esos contenidos.

100% autopromo

En el otro extremo del marketing de contenidos, está el contenido corporativo orientado a autopromoción. Es aquel que habla de nuestro producto o servicio tan claramente que acaba con una llamada a la acción relacionada tipo ‘compra ahora’ o ‘en oferta’. Tampoco aquí el formato influye y podría considerarse una variable quién habla de nosotros:

  • Cuando somos nosotros mismos hablando de nosotros mismos es puro ego, necesario para darse una alegría de tanto en tanto. Sería un 100 seguro.
  • Cuando lo hacen otros, parece menos promocional. De hecho, puede serlo si no lo hemos provocado pero se convierte en autopromo cuando lo compartimos en nuestras redes sociales. Un ejemplo típico sería un retuit de alguien que dice que nuestro producto le gusta. Es promo pero escudada en que lo han dicho otros así que tendría un puntito menos que la anterior.

El contenido promocional es el más fácil de generar por las empresas: es sencillo hablar de uno mismo que de los demás. Pero no debería ser siempre así, conviene equilibrarlo con marketing de contenidos.

Originalmente publicado en mi newsletter sobre marketing de contenidos (núm. 256, 06-07-2015).

Eva Sanagustín

Redactora web freelance especializada en estrategia y marketing de contenidos. Escribiendo en blogs desde 2004.

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