{"id":12392,"date":"2019-03-25T08:08:16","date_gmt":"2019-03-25T07:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/?p=12392"},"modified":"2020-04-25T11:53:23","modified_gmt":"2020-04-25T09:53:23","slug":"contenidos-has-de-cambiar-el-estilo-comunicativo-de-tu-empresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2019\/03\/25\/contenidos-has-de-cambiar-el-estilo-comunicativo-de-tu-empresa\/","title":{"rendered":"[Contenidos] \u00bfHas de cambiar el estilo comunicativo de tu empresa?"},"content":{"rendered":"<p>Es un t\u00f3pico: cambiar de estilo cuando se quiere romper con una vida anterior. Ropa nueva y corte de pelo, un recurso f\u00e1cil. Pero, \u00bfc\u00f3mo cambia de estilo una empresa? \u00bfDespidiendo a alguien o cambiando los colores corporativos? Primero hay que analizar los motivos que llevan a esa ruptura con el pasado y despu\u00e9s actuar en consecuencia.<\/p>\n<h2>Motivos por los que una empresa querr\u00eda cambiar de estilo<\/h2>\n<p>La respuesta r\u00e1pida es porque el estilo actual no funciona, es decir, no consigue <a href=\"http:\/\/www.marketingdecontenidos.es\/biblioteca\/vademecum-de-contenidos-objetivos\/\">el objetivo deseado<\/a>: no conecta con la audiencia, no les transmite suficiente confianza, no les convence para que act\u00faen&#8230; Cambiar de estilo podr\u00eda solucionar esta <strong>desconexi\u00f3n con la realidad<\/strong> que la ha llevado al fracaso, aunque tambi\u00e9n habr\u00eda que revisar otros aspectos del negocio porque no todo se arregla con nuevos contenidos.<\/p>\n<p>Otra respuesta posible es que <strong>la empresa ha cambiado<\/strong> desde que <a href=\"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2012\/01\/28\/contenidos-no-te-repitas-encuentra-tu-voz\/\">se fij\u00f3 su estilo<\/a>. Las personas tambi\u00e9n hacemos modificaciones en nuestro comportamiento a medida que pasa el tiempo. Nuestros roles evolucionan, los de las empresas tambi\u00e9n. Quiz\u00e1 hay un nuevo jugador que est\u00e1 revolucionando tu sector y has de adaptarte. O puede que renueves la junta directa o el cat\u00e1logo de productos para a\u00f1adir nuevos p\u00fablicos. Hay muchas opciones posibles.<\/p>\n<p>Una empresa puede cambiar su estilo comunicativo cuando <strong>cambian sus valores<\/strong> porque \u00e9stos son la base sobre la que se define <a href=\"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2018\/01\/29\/contenidos-encuentra-tu-voz-y-tono-para-conectar-tu-marca-con-tu-audiencia\/\">la voz de la marca<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2019\/02\/18\/contenidos-como-identificar-tu-contenido-insignia-content-stamp\/\">el contenido insignia<\/a>. Los valores no son inmutables pero s\u00ed que se piensan para que representen la marca durante bastante tiempo, igual que un logo. Para eso has que identificarlos bien, no vale cualquier t\u00f3pico para salir del paso r\u00e1pidamente. As\u00ed que, si te das cuenta que los valores que se hab\u00edan forjado a fuego empiezan a desdibujarse, para las rotativas y busca qu\u00e9 ha provocado el cambio.<\/p>\n<p>Resumiendo, los motivos del cambio de estilo pueden venir de la propia empresa o de su entorno, ya sea la competencia o sus clientes.<\/p>\n<h2>\u00bfC\u00f3mo variar el estilo de los contenidos?<\/h2>\n<p>Sea lo que sea lo que provoque el deseo de variar el estilo comunicativo, la v\u00eda m\u00e1s directa es <strong>romper con todo<\/strong> y empezar desde el principio, totalmente desde cero. Implica revisarlo todo para identificar lo que ya no sirve y has que cambiar. <a href=\"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2018\/09\/03\/contenidos-haz-una-auditoria-para-valorar-la-calidad-de-tu-estrategia-de-contenidos\/\">Una auditor\u00eda de contenidos<\/a> ser\u00eda un paso m\u00e1s, junto con el nombre o la identidad corporativa, entre otros. De hecho, una posibilidad incluso m\u00e1s sencilla ser\u00eda crear una marca nueva.<\/p>\n<p>Pero las empresas est\u00e1n vivas, no hace falta algo tan dr\u00e1stico. Puedes irte adaptando poco a poco a los cambios del mercado. \u00c9stos no son r\u00e1pidos aunque s\u00ed van dejando pistas en el d\u00eda a d\u00eda. Hay que saber escuchar, claro, e<strong> ir haciendo los cambios igual de lentamente<\/strong>. De esta manera no har\u00e1 falta un cambio radical, solo peque\u00f1os ajustes. Podr\u00eda ser empezar a usar una palabra \u00abde moda\u00bb hasta incorporarla totalmente en tu vocabulario corporativo, por ejemplo.<\/p>\n<p>La <a href=\"http:\/\/www.marketingdecontenidos.es\/faqs\/para-que-sirve-una-guia-de-estilo\/\"><strong>gu\u00eda de estilo<\/strong><\/a> es el documento que tendr\u00edas que ir actualizando, igual que haces ajustes a tu plan de contenidos cuando a\u00f1ades un nuevo canal o cambias <a href=\"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/2018\/09\/17\/contenidos-como-elegir-la-frecuencia-de-publicacion-de-tu-blog\/\">la frecuencia de publicaci\u00f3n<\/a>. No hace falta que sea cada mes, puede ser un par de veces al a\u00f1o. Pero s\u00ed conviene ir fijando los aspectos importantes que cambian de tu voz para modelar la de todos los que hablan con ella representando la marca y que as\u00ed no haya incoherencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un t\u00f3pico: cambiar de estilo cuando se quiere romper con una vida anterior. Ropa nueva y corte de pelo, un recurso f\u00e1cil. Pero, \u00bfc\u00f3mo cambia de estilo una empresa? \u00bfDespidiendo a alguien o cambiando los colores corporativos? Primero hay que analizar los motivos que llevan a esa ruptura con el pasado y despu\u00e9s actuar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[465],"tags":[475,517,559],"class_list":["post-12392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estrategia-de-contenidos","tag-guia-de-estilo","tag-linea-editorial","tag-voz-y-tono"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12392"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12398,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12392\/revisions\/12398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.evasanagustin.com\/workaholic\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}