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Ya sabes que me gusta comentar campañas que se parecen, pero las de hoy son clavaditas: 1/ Casa Tarradellas tiene desde el año pasado una serie de anuncios en los que la frase “Fem una pizza?” se substituye por lo que equivale el sencillo hecho de compartirla con alguien. Y 2/ Coca-Cola trae este año a su “Benditos bares” una barwoman que explica a un chico que dice tener prisa lo que se significa este refresco para quienes lo toman. Las dos ideas son iguales y visualmente se solucionan de forma similar al incluir la frase escrita en pantalla, aunque la pizza muestra el lado familiar y el bar va por otro camino. Si los ves seguidos, ¿no son demasiado iguales?

Televisión
La revista Supertele celebra su 25 aniversario y TELEpatético hace un repaso de cómo ha cambiado durante estos años llegando a la conclusión de que era mejor antes que ahora, tanto por contenidos como por precio. Hace ya años que no la veo por kioskos… aunque tampoco los visito a ellos tanto como antes, también es verdad. Pero las secciones que tenían son ahora propias de cualquier revista, no exclusivamente televisiva. Quizá es porque ahora, como de tanto en tanto recuerda Bob Pop, las portadas del corazón se alimentan de lo lindo con la tele y más concretamente de un programa que busca la salvación pero se queda en telebasura.

Cine
Cuando imagino quién decide el precio de una entrada de cine, inevitablemente pienso en cómo se reparte el precio de un libro: hay tantas personas que intervienen que algunos porcentajes son casi ridículos (en el caso del mundillo editorial, el del autor para decirlo bien claro). En el cine, son productoras, distribuidoras y exhibidores quienes se lo reparten, principalmente. Pero no hay un precio fijo para toda España (la media es de 6€, dicen), ni tampoco en el equivalente con otras partes del mundo. Sería divertido ver cómo un algoritmo decide cuánto han de pagar los espectadores según factores como el presupuesto de la peli o el tiempo que hace fuera del cine.

Internet
Voy a dejar apuntados por aquí unos cuantos datos de “Total Retail 2017” sobre comercio electrónico en España porque me han sorprendido, aún no tengo claro si para bien o para mal. Aquí van: el 27% compra online al menos una vez a la semana (el 14% desde el móvil) y el 58% al menos una vez al mes (el 30% desde el móvil). Lo que se compra, no sorprende mucho: ocio, artículos electrónicos y moda. Lo que menos son productos de alimentación y eso si me choca porque los supermercados se esfuerzan mucho en tratar de que compremos online. Saliendo de España, el 56% de los que han participado en este estudio de PwC compra en Amazon. Si eres uno de ellos, recuerda: mis libros están ahí esperándote.

Media News S47 A13

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Si una imagen vale más que mil palabras, hay imágenes que se repiten tanto que se convierten en tópicos que aportan menos que cualquier palabra. En anuncios tenemos estos días otro ejemplo de este tipo de imágenes: un brazo al que se le eriza el bello. Lo hemos visto como sinónimo de emoción pero sobre todo de placer, para coches y alimentación como chocolate. Ahora lo tenemos para queso. ¿Pupilas dilatadas? Otro clásico. Es lógico porque para describir emociones se suelen usar las mismas imágenes mentales… mi queja es que inevitablemente me pongo a pensar en conducir un coche comiendo algo de queso con chocolate. Menuda mezcla, como para que me pare la policía porque, además, no tengo permiso de conducir.

Televisión
¡Dos estrenos en un día! Vaya lunes, la tele está en ‘temporada alta’… aunque las novedades no fueron tales, más bien fueron bajas. Por un lado, “Zapeando” que resultó ser un refrito que no llega ni a programa de zapping porque se rieron de los otros y alabaron a los suyos. Además, cada uno parecía ir a lo suyo, sin tener muy claro que aquello debía ser algo entretenido. Por otro, “En el aire” que se quedó en un quiero y no puedo. No es que Buenafuente engañase de lo que iba a hacer, es que resultó aburrido cuando antes no lo era. Falta de agilidad, aún con un guión que dejaba mucho que desear… y era el primero así que tuvieron tiempo para pensarlo. Hasta que pasen unas semanas o meses no creo que les de a ninguno de los dos otra oportunidad.

Internet
Los que me conocen (y ahora tú) saben que suelo tener el teléfono apagado la mayoría del tiempo, no es una herramienta que use mucho cuando estoy trabajando. Así que cuando lo enciendo y me salen varios avisos de llamada de un mismo número pero ningún mensaje en el buzón de voz pienso que no es una emergencia. Si lo fuese, hubiesen podido encontrar otras formas de contactarme porque cualquier red social permite envío de mensajes más o menos privados entre usuarios y, claro, para eso está el correo que permite una comunicación que, aunque a muchos les guste hablar, es mucho más práctico para no molestar a los que necesitamos el silencio para trabajar.

Cine
Nueva promoción en el precio de las entradas de cine en España y parece que con buenos resultados. Seguro que ha gustado a los que pensaban ir a ver una película y han aprovechado, bien por ellos. Pero también estamos los que no ni así encontramos algo para pasar por taquilla y disfrutar de una buena peli. La cartelera es variada, eso no se puede negar, pero de una mezcla que no me interesa. Prefiero quedarme en casa con un DVD que haya visto varias veces porque, aunque me sepa el argumento y hasta los diálogos de memoria, me trae mejores recuerdos que los que pueda crear un film que no me apetece bien. Así que sí, está muy bien bajar el precio de las entradas pero que también suban el de las películas.

[AD] De agencia a centro de formación

Dos hechos inspiran las reflexiones de este post: por un lado, la creciente oferta de cursos impartidos por agencias (la Academy de Secuoyas y la Scool de 101, por ejemplo) y, por otro, mi participación en unas cuantas sesiones docentes. Una mezcla de ambas cosas propicia que me pregunte qué espera la gente cuando se apunta a un curso que incluya ‘social media’ en algún lado, ya sea en título explícitamente o dentro del contenido.

Podría asegurar que son personas que no leyeron ni el post de María ni el libro de Cristina porque ambas, y coincido plenamente, demuestran que la autoformación es fundamental en los perfiles 2.0. Pero quizá simplemente se apoyen en la expresión, con la que también estoy de acuerdo, de que la experiencia es un grado y la busquen en aulas en lugar de en la Red.

Es sabido que lo más importante de cualquier curso (desde master millonario a charla gratuita en centro cívico) es el profesorado ya que de ellos depende la reputación del centro. Sus conocimientos prácticos serán los que atraigan a los alumnos, deseosos de entrar en contacto con profesionales del sector para aprender de ellos (y hasta pedírles trabajo).

Esto es así en cualquier ámbito, pero en el de los medios sociales aún más porque propician el DIY, el hágalo usted mismo. Y es que una de las ventajas que tienen es que cualquiera que se documente un poco dar sus primeros pasos fácilmente y es ahí donde las agencias han encontrado su filón.

Podría parecer que formar a posibles clientes es pan para hoy y hambre para mañana pero yo lo veo al contrario (y supongo que ellos también) ya que les permite abrir una línea de negocio complementaria saltándose la parte que menos aporta de todo el entorno docente: los centros. Si la propia agencia es capaz de gestionar el espacio, la promoción y la administración de los alumnos, ¿para qué necesita intermediarios frente a los alumnos? Ella tiene lo imprescindible: ¡el conocimiento!

Otra ventaja es que, tratándose de medios sociales, no hay una manera de hacer predeterminada que asegure el éxito, no hay fórmulas mágicas, no hay secretos que cobrar a precios astronómicos… Los alumnos que busquen esto, se equivocan porque este tipo de cursos se basan en la experiencia, en el día a día que vive la agencia con sus clientes, en los resultados que han obtenido y en la reputación que con éstos han ganado. Por eso son cursos prácticos, porque la teoría se puede explicar pero los ejemplos basados en hechos reales son los que inspiran.

El problema viene cuando no eres agencia y dependes de la infraestructura de centros para poder compartir conocimiento. Suerte que los blogs y las newsletters tienen todavía mucho que ofrecer en este sentido.

[AD] La mezcla de papel y vídeo

Navegar por Internet, ver la tele, escuchar la radio, leer un diario… a lo largo del día elejimos qué medio consumir. La decisión puede depender del tiempo de ocio de que disponemos, de nuestra predilección por uno u otro o incluso de una costumbre arraigada.

Podemos escuchar la radio por la tele o por Internet y ver la tele y leer la prensa online. Los medios se mezclan cada vez más, ofreciendo más de los otros, copiándose para diferenciarse. Se trata de una carrera por ver quién consigue más de nuestro tiempo, es decir, quién tiene más audiencia que vender. Es la economía de la atención.

En este contexto, leer (gracias David) y ver la noticia de que una revista ha incluido vídeo en sus páginas no tendría que ser algo sorprendente. Cualquier medio es un soporte publicitario, hay que innovar y adaptarse para no desaparecer. Y el papel es quien más miedo tiene de esta convergencia de medios.

Pero el Video In Print lo es, hoy es noticia y todos hablamos de Entertainment Weekly (objetivo cumplido también para la CBS y Pepsi, los anunciantes) y, al menos personalmente, me encantaría hacerme con un ejemplar y guardarlo (todo el tiempo que duren sus pilas) igual que me hubiese gustado ver la tinta electrónica de Esquirre. Son números históricos que algún día veremos con nostalgia.

De momento, no me imagino en el metro leyendo, perdón, viendo un vídeo de 40 minutos en una revista, menos aún si es publicidad (¿qué haría el resto de pasaje?). Tan fácil es apretar un botón en el mando a distancia como pasar una página. Pero tampoco hace 10 años me veía viendo series frente a la pantalla del ordenador y ya es algo corriente.

Cuando no sea noticia, ¿cómo van a competir anuncios estáticos  con vídeos? ¿Es este el fin de la publicidad gráfica? ¿Cómo conseguirán que prestemos atención al texto si la revista se convierte en un televisor? Y la prensa, ¿leerán las noticias en lugar de escribirlas? ¿Qué harían para distinguirse de los anuncios?

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Televisión
En el primer Cava & Twitts se conversó sobre las novedades que aportaban las nuevas tecnologías, con Twitter a la cabeza, a los medios audiovisuales y Marc Cortés, uno de los organizadores y moderador, sigue aportando datos interesantes como es el caso de @_S_A_R_A_H. En respuesta a su pregunta, sí, la televisión y twitter están condenados a converger. Pero sin prisa porque las cadenas aún se están acostumbrando al vídeo online mientras que ya se está empezado con la participación tipo SMS.

Cine
Barcelona es la ciudad con los cines más caros de España (7,14€ de media) aunque según publica el diario Metro la entrada en España es un 35% más barata que la media europea y según una noticia del Qué! la crisis nos hace ir más al cine.

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Cada vez que veo el spot del Audi Q5 me pregunto si, como Santi Millán en los Ondas, se han llevado paneles de los Juegos Olímpicos de Pekín. Es imposible que la “Ingeniería perfectamente sincronizada” no recuerde a las piezas que se construían en la Ceremonia de apertura. Durante el evento hubiese tenido su gracia, podría ser patrocinador o algo así. Pero ahora me parece una copia bastante impropia de las buenas ideas con las que Audi nos sorprendía hasta ahora.

Internet
No, no ha muerto el SEO como tampoco lo han hecho los blogs. Simplemente, evolucionan. Está claro que Google es ahora más que nunca un buscador pero de reputación, más aún viendo hacía dónde se dirigen sus pasos con WikiSearch.

Prensa
El Metro se inventó el pasado viernes el Día de los Anunciantes. Según Carlos Salas, su Director editorial, invitaron a los anunciantes que ensayar sus anuncios más innovadores. En el PDF puedes ver el resultado: no es que fuesen muy sorprendentes pero sí que consiguieron que girar la página tuviese un aliciente más allá de la información. Aunque ésta por cierto quedaba un poco desvirtuada por lo que no está de más recordar que no conviene abusar de extravagancias.