[Contenidos] Di no a los contenidos de stock, di sí a los contenidos únicos

¿Cuándo viste por última vez una foto de una persona sonriente en la página principal de una web corporativa? ¿O una imagen de alguien dándose la mano como cerrando un trato o con auriculares respondiendo feliz a los usuarios (que quizá estaban quejándose)? Seguramente no hace mucho porque las fotos de stock se utilizan en muchas webs, sin pensar cuántas veces se ha utilizado antes o quién (lo que daría para un análisis de lo más interesante).

Los bancos de imágenes se encuentran en un buen momento (mejor aún si son gratuitos) porque vivimos una época en la que la frase más repetida no es sobre la corona que lleva el contenido si no sobre su aspecto. ¿El contenido visual funciona mejor? Pues todos corriendo a usar fotos, aunque a la hora de la verdad su aportación sea más bien baja. Una búsqueda de imágenes en Google o en Pinterest nos permite encontrar las imágenes que se parecen a la que hemos publicado… y hay muchas repartidas por muchas webs. Ha llegado un punto que hasta las plantillas de herramientas como Piktochart o PromoRepublic se repiten, igual que las de WordPress en páginas de diferentes sectores. Lo que antes hacía destacar, ahora parece más de lo mismo.

Es posible que con los vídeos vayamos por el mismo camino y ocurra algo parecido porque también hay bancos de vídeos cortos como Slidely aunque, misterios del mundo online, en este formato parece más justificado pasar por caja y pagar por el uso de esas piezas audiovisuales. Eso hace que los vídeos de stock no estén tan explotados, la inversión en contenidos siempre es la mínima. Quizá también porque, dicen, el vídeo te da más autenticidad cuando muestras tu cara (también lo dicen de las imágenes de perfil) y eso obliga a hacer piezas únicas, creadas expresamente para una marca y muy lejos del stock.

Cuidado con el uso de fotos de stock: busca las menos utilizadas o no te diferenciarás. Clic para tuitear

Pero el problema no se detiene en lo visual, también está en los textos. Afortunadamente no existe aún un banco tipo “textos de stock”, pero hay indicios de que puede llegar. Por un lado, algunos servicios de creación de páginas web (a los que me niego a enlazar) ofrecen plantillas en las que, dicen, solo hay que ajustar mínimamente para poner tu nombre de empresa y logotipo. Parece una gran idea para quienes no saben nada de diseño o programación, ¿verdad? Si se quiere, también se pueden cambiar los textos y las fotos pero lo dicen de pasada, como si no fuese necesario. De hecho, en el vídeo promocional no salía el clásico lorem ipsum, si no un texto que da el pego como real. Y, voilà, página publicada y lista para atraer clientes. Suena tan fácil que sus clientes se lo deben creer… hasta que no consiguen visitas y venden más bien poco. ¿Por qué será?

Por otro lado, hay servicios de redacción (que tampoco enlazaré) que pagan un par de escasos euros por el texto de una web, incluso algunas tienen artículos listos para comprar y publicar en tu blog. Corre por las redes un vídeo de un ilustrador dibujando junto a un reloj (un speed challenge): en 10 minutos hace un buen trabajo pero en 10 segundos puedes imaginarte que no llega ni a boceto. Ocurre lo mismo con el texto: piensa en tu último tuit rápido VS tu último post meditado. Cuando se tiene poco tiempo, se reduce la documentación y con la falta de reflexión es fácil recurrir a los tópicos. Aunque sí, las frases manidas son malas, pero peor sería caer en el C&P o cometer errores tipográficos o faltas de ortografía.

Más inversión en contenidos = mejores contenidos. Clic para tuitear

Podría seguir quejándome también de los spinners para SEO o incluso de los ordenadores inteligentes que son capaces de escribir novelas, pero no creo que sea necesario: navega un rato y seguro que te encontrarás con fotos y textos similares que no resuenan en tu mente porque están vacíos de personalidad. Quizá se haya invertido poco en crearlos (si fuese mucho sería un error aún más grave), pero es dinero tirado porque no sirve para el objetivo que se perseguía.

Después de este desahogo motivado, además de por experiencias previas, por un par de conversaciones en blogs y redes, quisiera ser positiva y ver toda esta situación como una oportunidad. Más que nada porque si no igual me da por cambiar de trabajo… Pero sé que soy afortunada por tener clientes que me contratan para crear un texto único para ellos y que luego lo complementan con una imagen relacionada que otro ha diseñado para que cuadre con su estilo, igual que he hecho yo preocupándome de escribir algo que insufle vida a su marca. Eso no se consigue con plantillas predefinidas, imágenes de stock, ni con textos que servirían para cualquiera.

Si inviertes en fotos de stock, ¿por qué no hacerlo en textos igual de únicos? Clic para tuitear

Yo no creo que la imagen sea más importante que el texto (si me apuras casi te diría que es al contrario). Ambos elementos trabajan bien juntos cuando lo hacen por un objetivo común, igual que el marketing de contenidos y el SEO. Por eso, igual que se invierte en contratar a un fotógrafo profesional para tener un banco de fotos de un producto, hace falta alguien que identifique los mensajes clave que la empresa debe transmitir para conectar con su audiencia y los convierta en contenidos para publicar en los diferentes canales. Llama a este perfil content strategist, copywriter o el que pasaba por allí: ¡pero que alguien dedique un rato a pensar en ello!

Cuando no hay nadie que defina la estrategia de contenidos o de comunicación (a estas alturas la etiqueta que se le ponga es lo de menos), es fácil caer en textos que no suenan diferentes a los de otras empresas. Y si no consigues diferenciarte de los demás, significa que no eres capaz de argumentar por qué tendrían que elegirte a ti y no a tu competencia. No digo que el valor de una marca sea siempre sencillo de identificar, pero el esfuerzo que supone compensa cuando ves que la audiencia responde a los contenidos que publicas. No todos lo ven igual y prefieren ahorrar costes. Pero, lo que se hace a mano, artesanalmente, es único y por eso es más caro. Exactamente igual que cualquier otra obra artística…

Claro que no sé por qué insisto intentando convencerte: si has llegado hasta el final de este largo post será porque opinas igual que yo, ¿no? Deja tus comentarios ¡y que empiece el debate!

"Estrategia de contenidos. Técnicas para que tu empresa crezca"

[Contenidos] Pregunta a Google por lo táctico, no por lo estratégico

No todo está en Google. A veces cuesta recordarlo, sobre todo cuando es tan fácil caer en la tentación de comprobarlo: un click, una frase dicha en voz alta y la respuesta a la pregunta (casi seguro) aparecerá en pantalla. Podemos preguntarle muchas cosas: qué tiempo hará mañana, cuánto dura una película y qué cine me queda más cerca para verla, dónde puedo comprar el último cacharrito de una marca… es tan sencillo, ¿verdad?

Las preguntas más habituales que se plantean a Google (y a YouTube) suelen tener fácil respuesta porque suelen estar relacionadas con algo táctico: 30 segundos y ya lo has solucionado. Pero si profundizamos en la estrategia y la cuestión se vuelve más personal, hacen falta más de un par de minutos para encontrarla. De hecho, por muy buen buscador que sea, es muy posible que no la tenga.

Por ejemplo: puedes preguntarle a Google cuándo has de publicar en redes sociales y te dará unas cuantas opciones (léase: páginas que responden a esa pregunta). Creerás (o no) que la mejor es la que aparece en las primeras posiciones y harás lo que te dice. Así que ya tienes una respuesta a tu pregunta que era algo básico para continuar en tu día a día, algo que considerabas urgente en ese momento, ¿verdad? Y quizá lo era, incluso lo consideraste importante y lo querías hacer por tu cuenta pero, en realidad, estás delegando la decisión y haciendo lo que te dice la página mejor posicionada. Si tu duda te la ha solucionado Google o el creador del artículo sería tema para otro debate.

Otro ejemplo: pregúntale a Google quién es tu buyer persona y seguramente te sugerirá artículos que expliquen qué es y cómo hacer estos perfiles. Pero no podrá darte la respuesta que buscas. ¿La tuya, solo para tu negocio? Sabe muchas cosas de ti y de tu empresa, pero (aún) no es tan inteligente… quizá algún día lo sea pero, de momento, no te conoce lo suficiente como para responder a algo tan personal. Y una estrategia siempre lo es porque se basa en decisiones del estratega. Es por esto que, aunque decía que Google está siempre a mano, algunos prefieren dirigir la pregunta a una persona. Entonces, delegan en un experto, alguien que (se supone) ya sabe la respuesta.

¿Qué te parece si ponemos precio a estas preguntas? Un consultor cobra por el tiempo que dedica a sus clientes, ¿quieres pagarle por algo que solucionarías con una rápida búsqueda en Google? Ya, el problema es que hay muchas opciones posibles y quieres una recomendación que te ahorre a ti el tiempo de encontrar la mejor. Crees que si el consultor ya lo sabe, no le cuesta nada responder un tuit o un correo. Pues no es así porque ‘la mejor respuesta’ suele ser estratégica y necesita que se invierta tiempo en ella. Un ejemplo rápido: puedes preguntarle cómo configurar un formulario de MailChimp pero lo que deberías estar preguntándole es dónde colocarlo en tu web (no en la de quien escribe el artículo) para conseguir más suscripciones que es tu objetivo.

Resumiendo, tenemos:

  • preguntas tácticas de fácil respuesta que suelen ser las urgentes a corto plazo
  • preguntas estratégicas difícilmente contestables por un algoritmo que suelen ser las importantes a largo plazo

Pero la cuestión de fondo es que muchos se plantean las preguntas a corto plazo sin haber pensado aún en la estrategia. ¿De qué sirve preguntarse el cómo hacerlo si no se sabe el por qué? De nada, por eso lo mejor que puedes hacer es invertir en las respuestas adecuadas y el resto dejárselo a Google.

[Contenidos] Reflexiones sobre el departamento de contenidos de una empresa

Podría haber hecho una tuitencuesta como otras que he hecho, pero he aprovechado que las últimas 2 semanas estoy inmersa en clases para preguntar a mis alumnos un par de cuestiones para definir un hipotético departamento de contenidos. Ya sé que tampoco así es una encuesta representativa (habré explicado las bondades de los contenidos a unas 80 personas), pero más o menos las respuestas han sido similares: los contenidos siguen en lo más bajo del departamento cuando se habla de quién los hace aunque si se pregunta por su importancia están en lo más alto. ¿Incongruencia? Diría que sí, pero espero que, después de salir de mis clases, en algo haya variado la idea de cómo encajar los contenidos en una empresa.

El departamento de contenidos de una empresa, según mis alumnos Clic para tuitear

A los alumnos más juniors les pregunté: ¿qué cualidades creéis que debería tener una persona que trabaja en un departamento de contenidos? Para los emprendedores la adapté a: ¿qué pediríais en una oferta de trabajo a alguien que se encargase de los contenidos de vuestra empresa? ¿Qué hubieses respondido tú a cualquiera de las dos? Piénsalo un momento…

Saber escribir y comunicarse, conectar con el lector/cliente, organizar ideas y documentarlas, analizar resultados y reportarlos, ser creativo y conocimientos de diseño gráfico/vídeo para crear contenidos en varios formatos… por aquí fueron los tiros, ¿coincide con lo que habías pensado? Entonces te digo lo mismo que a ellos: estás describiendo solo la parte que implementa la estrategia los contenidos que (se supone) alguien más ha hecho.

¿Qué habilidades debería tener alguien que trabaja en contenidos? Clic para tuitear
Fuente: “Marketing de contenidos” (ed. Anaya Multimedia).

Lo que me lleva a la otra pregunta (bueno, no siempre la hice a los mismos alumnos): ¿dónde situaríamos un equipo de contenidos dentro del departamento de marketing? Entre ponerlo arriba o abajo en una hipotética jerarquía, las respuestas lo sitúan en la parte alta, es decir, cerca del director de marketing. Los contenidos son importantes, transversales, ¡no pueden estar sólo debajo de los medios sociales! ¿No te parece?

Hay muchas preguntas posibles que continuarían el debate: ¿quién le dice al redactor sobre qué escribir, quién coordina los diferentes canales para que tengan la misma voz? Hace unas semana Barry Feldman comentaba algo similar. Sería genial conocer las opiniones de mis alumnos (y de cualquier profesional ocupado en estos temas) pero no tengo suficiente tiempo en clase para ello. Además, aunque mi parte docente me lleva a explicarles que los contenidos pueden ocupar a varias personas porque se necesitan habilidades diferentes, mi experiencia profesional les dice que, en la vida real, todo lo hace la misma persona.

¿Dónde encajan los contenidos en tu empresa? Clic para tuitear

Si estos días (y en general siempre que he hecho preguntas similares) he estado hablando con personas que se encargarán de incluir los contenidos en sus empresas o de trabajar en ellos, no parecían muy dispuestas a crear un departamento de contenidos. Parece que se conforman con tener a alguien que escriba lo que ellos piensan: buena noticia para los copywriters, mala para los estrategas del contenido.

[Contenidos] Empleos en el sector de los contenidos: salarios y descripción de ofertas

Me entero por Álex López que LinkedIn lanza Salary para indicarnos cuánto deberíamos cobrar según nuestro puesto de trabajo. De momento, solo está disponible en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido así que nos quedamos sin saber cuánto cobra un copywriter o un content strategist en España.

Además, hace unos días HubSpot tradujo una serie de descripciones de empleos de marketing entre los que se encuentran algunos del departamento de contenidos. De la mezcla de estas dos referencias seguro que podremos aprender algo, aunque sean salarios y ofertas de empleo de fuera de España.

Salarios de empleos relacionados con los contenidos

Personalmente y en base a las ofertas que pueden encontrarse en la propia LinkedIn, dudo de que lleguen a tener suficientes datos sobre la demanda de cargos similares en este país. Pero, después de consultar LinkedIn Salary he llegado a la conclusión de que tampoco allí hay equivalencias claras con los puestos de trabajo (o al menos aún no se han entrado en su base de datos).

A fecha de hoy, los sueldos anuales que deberían cobrarse por trabajar en algunos puestos relacionados con los contenidos:

linkedin-salary-contentCopywriter

  • EEUU: 55.000$ (unos 50.000€)
  • UK: 27.000£ (unos 31.000€)

Content manager

  • EEUU: 60.000$ (unos 55.000€); el marketing content manager llega a 75.000$ (69.000€)
  • UK: 32.000£ (unos 37.000€)

Content strategist

  • EEUU: 71.000$ (unos 65.000€)
  • UK: no hay datos.

Hay otros puestos de trabajo que muestran sus salarios en LinkedIn pero éstos me ha parecido los más representativos y comparables. La equivalencia en euros del dolar y la libra dejan en evidencia la diferencia entre estos países pero, aún así, son sueldos más altos que los de aquí.

Actualización diciembre 2016: desde The Creative Group, apuntan el salario de content strategist entre 81-115.000$.

Descripciones de empleos relacionados con los contenidos

El departamento de contenidos que sugiere HubSpot se basa en la organización de algunas empresas y han propuesto una serie de cargos y sus respectivas ofertas de empleo (con responsabilidades y requisitos) para poder localizar a los candidatos. Aunque está claro que hay que adaptarlas a la realidad de cada empresa, sirven para imaginar cómo deberían ser algunos puestos.

Vicepresidente de contenidos

hubspot-empleosEn resumen, “dirigirá a un equipo de escritores, diseñadores y estrategas con el fin de crear contenido para los blogs de alto tráfico, recursos de conversión de oportunidades de venta y proyectos creativos que se puedan compartir. (…) Tus objetivos incluyen: atraer tráfico al sitio, obtener seguidores en las redes sociales, incrementar la cantidad de oportunidades de venta nuevas, fortalecer al área de ventas con contenido relevante para enviarle prospectos y alimentar las relaciones públicas y con los influenciadores.”

Gerente de marketing de contenidos

Entre sus responsabilidades, destacan “crear 1 o 2 recursos gratuitos al mes para incrementar las oportunidades de venta, el número de suscriptores, la consciencia sobre la marca y/u otras métricas importantes (ebooks, artículos técnicos, infografías, guías, etcétera) y publicar en el blog de manera constante para respaldar otros proyectos y atraer visitantes al sitio con la búsqueda, las redes sociales y por medio de nuestros suscriptores de correo electrónico.”

Otros perfiles

Aunque el cargo anterior también escribe ahí, el administrador del blog es aún más específico porque “los candidatos deben tener destreza y pasión por la escritura, así como también, contar con un amplio conocimiento sobre la industria. Se espera que el blogger mantenga y desarrolle la voz de la empresa con el contenido del blog.” Hay otros perfiles relacionados como el gerente de redes sociales que crea “contenido que se pueda compartir y que sea adecuado para las redes específicas con el fin de difundir nuestra marca, contenidos y enlaces” o el redactor publicitario y director editorial que se encarga de “perfeccionar y fomentar nuestra visión y misión editorial, también nos ayudará a planear, producir y analizar el contenido escrito que creamos. Esta función nos ayudará a construir nuestro calendario editorial y reglas generales de escritura, así como también determinará las fuentes para el contenido que creemos de forma interna y externa”.

¿Ofertas así en España y con esos sueldos?

Sigue soñando… Allí no solo hay salarios más altos, es que los puestos están mucho mejor definidos: aquí aún queda camino por recorrer para configurar departamentos de contenidos plenamente funcionales. Y no quiero pensar en cuánto nos queda a los redactores freelance sabiendo que los presupuestos de marketing se olvidan de dejar algo para los contenidos con lo que la externalización es baja.

Nuestro mercado mejora, o esa sensación tengo, pero lentamente y a paso incierto. Como siempre, paciencia. Poco a poco se irán concretando los puestos para adaptarlos a la realidad de las empresas y entonces veremos cómo queda configurado todo.

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[Contenidos] Cómo vender marketing de contenidos en España, desde Barcelona

Desde abril de este año, cada mes se reunen en Barcelona un grupo de personas interesadas en las estrategias de contenidos: el Meetup Content Strategy Barcelona. Y digo ‘reúnen’ porque, aunque he formado parte del grupo desde el principio, no había podido asistir y participar hasta ayer. No pretende ser este un post crónica de lo que allí se trató (¿lo que pasa en un Meetup se queda en el Meetup?). Pero sí me gustaría utilizar la excusa del evento para tratar una pregunta por la que pasa cualquiera que se asoma por primera vez al mercado: ¿cómo vender estrategias de contenidos a los clientes en España?

El matiz final de la pregunta es importante: aquí no es como en otros países donde la sensibilidad por los contenidos es mayor (mi encuesta, aunque a pequeña escala, lo hace pensar). En España aún estamos tratando de demostrar que es una buena idea no hacer las cosas (llámalo web o presencia en medios sociales) sin pensar en los mensajes a comunicar y los contenidos que mejor nos puedes ayudar a hacerlo. Así es precisamente como Fabrizio, organizador del Meetup, empezó su exposición ayer: señalando que el tejido empresarial español tiene, digamos, sus peculiaridades.

Con un toque de humor, Fabrizio señaló 6 formas de acercarnos a los clientes. Puedes ver su presentación para identificarlas o, mejor dicho, averiguar qué máscara (o sombrero) quieres usar al tratar de vender contenidos a tus clientes. Yo tengo claro que mi perfil se acerca al del psicólogo-profesor (evangelizar es la palabra que muchas veces uso en mis clases) pero reconozco que cada persona es diferente y, más importante aún, también es diferente cada cliente al que se quiere convencer (¿vender suena demasiado duro para alguien que educa?) y las empresas en las que están. Siguiendo el ejemplo de una estrategia de contenidos, hay que fijarse en la audiencia:

  • La persona-comprador puede ser un emprededor (una persona), el miembro o el respondable de un departamento (marcom) o el director general (menos probable, para qué engañarnos).
  • La empresa-compradora puede ser una que empieza (con todo por hacer) o una que ya lleva un tiempo (con algunos problemas conocidos o por detectar).
  • La persona-vendedor puede ser alguien interno dentro de la empresa o externo y éste puede ser un freelance o una agencia.

La combinación de estas variables es la que debería marcar la estrategia a seguir: no es lo mismo ser un comercial que representa a una agencia que está tratando de vender el servicio a una empresa multinacional que un autónomo vendiendo a un emprendedor que empieza o que alguien dentro de una empresa necesite convencer a su superior que parece incapaz de ver el problema que tiene. Las conversaciones con cada uno serían diferentes pero, en mi experiencia, giran sobre dos ejes principales:

  • evidenciar los problemas de no hacerlo/haberlo hecho bien desde el principio
  • explicar los beneficios de empezar/arreglarlo cuando antes

A partir de aquí, cada vendedor tendrá su propio discurso para decir más o menos persuasivamente lo que puede aportar la estrategia de contenidos a la empresa… si la hace él mismo o su agencia porque no hay que olvidar que importa mucho quién la pensará o implimentará. Entra en juego entonces la experiencia, la ilusión o simplemente la labia, cada uno usa tus mejores bazas porque cada persona es única y si no hay plantillas en el marketing de contenidos, tampoco las hay para vender contenidos.

Resumiendo, trata de adaptar lo que vayas a decir en función de quién eres y quién es la persona con la que vas a hablar. En otras palabras, demuestra desde el primer contacto que sabes ponerte en su piel igual que harás cuando les hagas la estrategia o redactes sus contenidos. Con eso, ¡ya tendrás mucho ganado!